Contextos

Una unión celestial

Por Julián Schvindlerman 

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"El 24 de octubre nació un bebé en Palestina y sus padres orgullosamente lo llamaron Puñal de Jerusalem, en homenaje a 'los mártires de la intifada'. Dos días antes la televisión libanesa Al Quds entrevistó a la madre de Mohamed Shamasne, que murió al atacar a israelíes. 'Que Alá quiera que todos mis hijos sigan los pasos de Mohamed', dijo; asimismo, ofreció caramelos a la entrevistadora para celebrar la ocasión. En un momento dado, la mujer extrajo un puñal de entre sus ropas y mirando fijamente a la cámara proclamó: 'Guardo esta arma para Israel'"

El pasado día 1 ocurrió algo extraordinario en Palestina. Durante el funeral de Raed Yaradat, muerto al intentar apuñalar a un soldado israelí en Hebrón, su padre pidió al padre de Dania Irshid, también ultimada en idénticas circunstancias, la mano de la joven para unir a los mártires en matrimonio. Al son de la música y entre gritos de “¡Alá es grande!”, los referidos padres emocionados se abrazaron y bailaron. Por los altavoces se dijo: “Felicitamos a Raed y a Dania en el Paraíso. Los felicitamos. Están en compañía de los profetas para toda la eternidad… A partir de hoy, Dania es Dania Irshid, o más bien Yaradat, y desde hoy Raed es Raed Irshid”. Lo que se dice una unión celestial.

No menos notable es lo que ocurrió unos días antes. El 24 de octubre nació un bebé en Palestina y sus padres -un hombre sin barba y una mujer tapada por completo- orgullosamente lo llamaron Puñal de Jerusalem, en homenaje a “los mártires de la intifada”. Dos días antes la televisión libanesa Al Quds entrevistó a la madre de Mohamed Shamasne, que murió al atacar a israelíes. “Que Alá quiera que todos mis hijos sigan los pasos de Mohamed”, dijo; asimismo, ofreció caramelos a la entrevistadora para celebrar la ocasión. En un momento dado, la mujer extrajo un puñal de entre sus ropas y mirando fijamente a la cámara proclamó: “Guardo esta arma para Israel. ¡Cuídate, Israel!”.

El 16 de octubre, un padre palestino posteó en Facebook el siguiente diálogo filmado con su hija, cuchillo en mano.

-Niña: Quiero apuñalar a un judío.
-Padre: ¿Por qué quieres apuñalar a un judío?
-Niña: Porque robaron nuestra tierra.
-Padre: Porque robaron nuestra tierra. ¿Con eso quieres apuñalarlos?
-Niña: Con un cuchillo.
– Padre: Oh, eres tan fuerte. Alá lo quiera, querida.

Ese mismo día, la televisión palestina Al Kitab emitió un programa infantil en el que dos muchachas declaraban: “Gloria eterna a nuestro mártires inmaculados”, “No tenemos miedo. Ellos [los israelíes] tienen miedo. Ellos aman la vida”.

Esto es parte de la cultura popular palestina.

El 9 de octubre, el jeque Muhamad Salah, cuchillo en mano, clamó desde la mezquita Al Abrar de Gaza:

Hermanos míos en Cisjordania, (…) ¡Apuñalen! Oh jóvenes de Cisjordania… ¡atáquenlos en grupos, córtenlos en partes!

El mismo día, el parlamentario de Hamas Mushir al Masri, blandiendo un puñal, bramó ante una multitud en Jan Yunis: “¡El puñal es nuestra elección! ¡El puñal simboliza la batalla de Cisjordania y Jerusalén!”. El 16 del mismo mes, en Al Aqsa TV, el director del departamento de estudios coránicos de la Universidad Islámica de Gaza, Dr. Subhi al Yazifi, aseguró: “Cada judío en Palestina es un combatiente, incluso los niños”. El día 23, Abu Hamsa Ashur, en un sermón pronunciado en una mezquita gazatí, mostró un cinturón con explosivos y proclamó: “¡Por Alá que los aniquilaremos!… ¡Les enviaremos mensajes escritos en sangre!”, y recomendó a los palestinos que envenenasen los cuchillos que utilicen para atacar a israelíes. Por internet circula Un video que enseña cómo afilar un cuchillo correctamente y varias maneras de apuñalar israelíes.

Luego están los políticos de Cisjordania, con el presidente palestino Mahmud Abás dándose a la incitación antes de que emergiera la ola de ataques. En un mensaje retransmitido por la televisión oficial palestina el 16 de septiembre dijo: “Cada gota de sangre derramada en Jerusalem es bienvenida. Esta es sangre pura, sangre limpia, sangre en el camino de Alá. Con ayuda de Alá, cada mártir estará en el cielo y cada herido recibirá su recompensa”. También mandó un recado a los israelíes: “La mezquita de Al Aqsa y la iglesia del Santo Sepulcro son nuestras. Ellos [los judíos] no tienen derecho a contaminarlas con sus sucios pies”. El 17 de octubre, con las agresiones bestiales en pleno auge, el jefe de la Asociación Palestina de Fútbol, Yibril Rayub, declaró: “Estos son actos individuales de heroísmo, de los que estoy orgulloso”. La agrupación Fatah, del presidente Abás, publicó folletos que saludaban como “mártires” a los palestinos que han asesinado a israelíes; los folletos llevaban imágenes de Abás y Arafat. La Asociación de Abogados Palestinos concedió una membresía honoraria post mórtem a Mohamed Halabi, que mató a dos israelíes. La Autoridad Palestina dio su nombre a una calle, y a varias escuelas se les pusieron nombres de asesinos.

Los videos de todos estos casos pueden verse en el sitio de Memri (www.memri.org), una organización dedicada al monitoreo y traducción de la prensa islámica, árabe y palestina. Si el lector quiere comprender por qué la paz entre palestinos e israelíes es -veintidós años después de Oslo- aún elusiva, no se distraiga con la historia de los asentamientos ni contando puestos militares de control. Mejor eche un vistazo a este site, y hallará la explicación más plausible.