Revista de Prensa

Turquía y el retorno de yihadistas a Europa

 

Bandera de Turquía.

Se cree que unos 5.000 terroristas procedentes de países europeos están combatiendo en Siria e Irak bajo las banderas del Estado Islámico. La periodista turca Barçin Yinanç recuerda en esta pieza que la implicación de Turquía en la lucha contra el EI es esencial para impedir la vuelta a sus países de origen de varios miles de yihadistas.

El presidente Recep Tayyip Erdogan amenazó recientemente con “abrir las puertas” a los refugiados para que crucen a Europa. ¿Incluye ese chantaje la amenaza de que también combatientes extranjeros puedan encontrar un pasaje seguro a Europa? Al margen de cuáles sean las intenciones de Erdogan, las capitales europeas deben tener en cuenta esa posibilidad. Después de todo, incluso si no fuera una política gubernamental hacer la vista gorda a la salida de Siria de combatientes extranjeros con destino a Europa, se requiere una intensa cooperación entre Ankara y los Gobiernos europeos para minimizar la ‘libertad de movimientos’ de aquéllos.

Saul Shay, del Interdisciplinary Center de Herzliya, advierte en este artículo sobre los movimientos futuros de los enemigos del Estado judío en Siria, ahora que parece que la guerra civil está llegando a un punto decisivo.

Israel está trabajando para impedir el traspaso de armas a Hezbolá, de conformidad con el alto al fuego alcanzado en la segunda guerra del Líbano, en 2006, y la Resolución 1710 de la ONU. Ante la imposibilidad de impedir completamente esos envíos de armas, Israel ha optado por centrarse en impedir la transferencia de armamento avanzado que pueda obstaculizar la libertad de movimientos de las IDF [Fuerzas de Defensa de Israel] o proporcione a Hezbolá una mayor capacidad para atacar objetivos en Israel.

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Israel tiene que prestar atención a los intentos de cambiar las reglas del juego y necesita continuar su inteligente política de evitar cualquier implicación directa en la guerra civil siria, al tiempo que se mantiene firme en la defensa de sus intereses.

Mshari al Zaidi denuncia la megalomanía del régimen de Teherán, que amenaza con conquistar el mundo entero. No obstante, advierte el periodista saudí, eso no quiere decir que no haya que tomarlo en serio.

Durante una reunión con oficiales de la fuerza naval iraní celebrada el pasado domingo, en la que se discutió el aumento de la influencia de Irán en aguas internacionales, Jamenei dijo: “El poderío naval de la República Islámica de Irán debe estar en consonancia con el sistema islámico y la grandeza de este país”.

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Los países del Golfo son conscientes de estas amenazas. Por eso comenzaron en 2014 a establecer un comité naval conjunto y a llevar a cabo importantes ejercicios navales, como los realizados en Baréin el pasado mes de marzo.

Yo creo que Irán –en línea con el estilo propagandístico de Jamenei– sólo está levantando la voz como los matones en un callejón. No tienen capacidad real, pero sus gritos son dañinos y exigen una vigilancia completa. Ahora esperamos a ver cómo lidia el nuevo presidente americano con este terrorismo al estilo Jomeini cerca del estrecho de Ormuz y de la flota americana. Por cierto, cuando se trata de estos temas, la operación ‘Tormenta Decisiva’ [así se denomina la operación conjunta liderada por Arabia Saudí contra los huzis en Yemen] es absolutamente necesaria.