Revista de Prensa

Trump tiene razón

 

donald_trump-940x628

El periodista saudí Mohamed al Saij explica en esta columna las razones por las que considera un acierto del presidente estadounidense la prohibición de entrar en EEUU a los naturales de siete países musulmanes.

Su decisión va dirigida a proteger a EEUU de países llenos de terroristas. Cinco de los seis países [árabes] de la lista sufren problemas de seguridad y devastadoras guerras civiles, lo que los convierte en un fértil caldo de cultivo de terroristas. Como medida de precaución, es natural que EEUU cierre sus puertas para evitar la llegada de ciudadanos de esos países hasta que se implanten nuevos procedimientos de control y medidas firmes que eviten la infiltración de terroristas.

(…)

Todos los países incluidos en la orden ejecutiva de Trump [lo] están (…) por razones objetivas que nada tienen que ver con la discriminación racial o religiosa, como afirman los iraníes y los Hermanos Musulmanes. Cuando se analiza la situación, es importante ser justo y objetivo con todas las dimensiones del asunto. Por tanto, podemos decir honestamente que los motivos y justificaciones [de la medida] tienen que ver con la seguridad nacional.

La analista turca Barçin Yinanç desvela en este artículo una de las razones que estarían llevando al régimen de Erdogan a acelerar la concesión de la ciudadanía a miles de sirios que han llegado al país huyendo de la guerra. Para Yinanç, la participación de estos refugiados en el referéndum constitucional del mes de abril explicaría las prisas del Gobierno tuco.

[Según un diario turco] el Ministerio del interior está terminando los trabajos para otorgar la ciudadanía turca a 10.000 sirios, inicialmente. Si los plazos lo permiten, esos nuevos ciudadanos podrán votar en el referéndum de abril.

(…)

Otorgar la ciudadanía a sirios justo antes del referéndum sobre los cambios constitucionales alimentará las especulaciones de que el Gobierno está tratando de aumentar su base de apoyo. Justificada o no, esa especulación volverá a parte de la población contra los sirios, algo que no es bueno ni para los refugiados ni para los cimientos de una sociedad que ya sufre una intensa polarización.

Así que, en lugar de otorgar selectivamente la ciudadanía a los sirios, que sería injusto para los refugiados de otros países que llevan décadas viviendo en Turquía, es mucho más preferible aplicar a todos los refugiados el estatus contemplado en la Convención de Ginebra.

Barry Shaw, del Israeli Institute for Strategic Studies, se refiere en este artículo a las amenazas que los líderes palestinos llevan tiempo aireando en caso de que EEUU traslade su embajada a Jerusalén. Shaw considera que son amenazas vacías y que tal vez debería aprovecharse esta situación para acabar con el estatus de que goza la Autoridad Palestina.

El diplomático de la Autoridad Palestina Saeb Erekat dijo que la Organización para la Liberación de Palestina [OLP], entidad que considera a Israel un Estado ilegítimo que ocupa ‘Palestina’, revocaría su decisión de 1993 de reconocer al Estado de Israel.

Esa es una amenaza vacía. Ellos nunca han aceptado al Estado de Israel. Los estatutos de la OLP aún contienen un artículo 2 en el que se afirma: “Palestina, con las fronteras existentes durante el Mandato Británico, es una unidad territorial indivisible”. El Mandato Británico afirmaba que toda Palestina iba a ser el hogar nacional del pueblo judío. Es la denominada ‘entidad palestina’ la que es un fraude, no el Estado judío.

(…)

Erekat amenazó con disolver la Autoridad Palestina. Los palestinos deben saber que esa sería una oportunidad para Israel y EEUU de iniciar acciones fuera del paradigma fracasado de [la solución de] los dos Estados.

Existen varias soluciones alternativas factibles, algunas de las cuales requieren el desmantelamiento de la Autoridad Palestina y su sustitución por algo mejor para la población árabe de la zona. La Autoridad Palestina ha sido régimen corrupto, antidemocrático y violento, mientras el pueblo [palestino] sigue sufriendo.