Revista de Prensa

Trump habla y Putin actúa

 

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En Israel Hayom, Eyal Zisser dice que numerosos dirigentes mesorientales están volviéndose a Rusia ante la retirada norteamericana de la región, que seguiría su curso con Donald Trump pese a la retórica del presidente estadounidense, tan altisonante como huera.

Todo Oriente Medio puede ver y escuchar lo que está pasando. Israel y los árabes oyen las duras condenas de Trump hacia Teherán, pero no pueden ignorar el hecho de que, sobre el terreno, en Irak y Siria, Washington está aceptando (…) la creciente presencia de Irán y no está emprendiendo acción alguna para ponerle freno.

No es de extrañar que el rey Salman de Arabia Saudí [haya realizado] su primera, histórica visita a Moscú. Que estuvo centrada en las preocupaciones saudíes en torno a Irán. Al igual que otros líderes de la región, como el presidente [egipcio] Abdel Fatah al Sisi e incluso el primer ministro [israelí] Benjamín Netanyahu, Salman ve al presidente ruso, Vladímir Putin, como un actor clave [en la región]. Si EEUU ha delegado [las cuestiones relacionadas con] Siria e Irak a Moscú, quizá Arabia Saudí deba buscar seguridades en el nuevo ‘boss’, Putin, [que] podría tener más peso que las duras pero finalmente hueras declaraciones procedentes de Washington.

El analista Seth Franzman analiza en el Jerusalem Post la histórica visita del rey Salman a Moscú con la mira puesta en los intereses saudíes, rusos e israelíes.

Arabia Saudí busca estabilidad en la región después años de caos en Irak, Siria y otros lugares. A tal fin, reconoce el peligro de los grupos extremistas que alimentan las guerras civiles. Esto puede llevar a soluciones intermedias en Siria, mientras Asad permanece en el poder y Arabia Saudí se dispone a readmitirlo en las filas árabes a cambio de que se dé marcha atrás a la influencia iraní.

Esto encajaría con el objetivo saudí de reducir la influencia iraní en el Líbano, el Yemen e Irak.

Rusia se beneficia de ser vista como un promotor sensato de la estabilidad regional. Para Israel, esto sería un desarrollo bienvenido siempre y cuando Moscú continúe sopesando las preocupaciones israelíes en materia de seguridad y Jerusalén no sea dejada de lado en la apertura saudí hacia Moscú.

La analista turca Nuray Mert se muestra consternada por el rumbo que está adoptando la política exterior de su país y pide a Occidente que no se desentienda por completo de Turquía, pues las consecuencias podrían ser devastadoras.

Estoy muy preocupada porque puede que no haya salida al círculo vicioso en que se ha metido la política exterior turca. (…) La reciente visita del presidente venezolano, Nicolás Maduro, a Ankara es sólo la última señal de la marginalización de Turquía en la arena internacional. Nunca imaginé que el partido gobernante llegara a retratarse junto a semejante régimen paria.

(…)

(…) los regímenes occidentales amigos de Turquía deberían tratar de refrenarse a la hora de marginalizar a Turquía aún más excitando sus miedos y resentimientos. Los aliados occidentales no deberían mirar para otro lado ante las fallas de la política turca, pero sus críticas deberían estar compensadas por [el empeño de] evitar más conflictos, que llevarían más caos a Turquía y a toda la región.