Revista de Prensa

Trump en la ONU: ¿quién es el loco?

 

Donald Trump. presidente de EEUU

El analista israelí Boaz Bismuth saluda el discurso pronunciado por Donald Trump ante la Asamblea General de Naciones Unidas y plantea una pregunta que incomodará a muchos de los detractores del presidente norteamericano.

(…) reconforta tener un presidente que habla en la ONU con un lenguaje diferente al (…) de los últimos ocho años. El 45º presidente de EEUU ve la conexión entre Corea del Norte e Irán como si fuera un primer ministro israelí. Les recuerdo que el estatus de Irán se elevó a la categoría de país normal en la Asamblea General de Naciones Unidas durante la era Obama. Trump lo ha vuelto a llevar a la esquina, donde Corea del Norte estaba sola. La revolución islámica, que ganó reconocimiento gracias al acuerdo nuclear, ha vuelto a ser vista como lo que es: una peligrosa perversión histórica que debe ser combatida.

(…)

Hemos visto al líder del mundo libre (…) hablar del régimen criminal de Siria, del acuerdo nuclear con Irán y de su deseo de ver un cambio de régimen en Teherán. Ha amenazado a Corea del Norte y criticado la dictadura socialista de Venezuela. Sus detractores llaman loco al presidente, pero, tras ocho años de discursos completamente opuestos [al suyo], deberíamos reconsiderar quién es el loco y quién el que ve la realidad tal como es.

Ghasán Charbel vuelve a publicar una sentida columna en favor de la reconstrucción de los Estados árabes más desarticulados sobre bases que los hagan instalarse en la modernidad democrática.

Soy árabe y sólo quiero ver un Irak estable y próspero, un país normal que desempeñe su papel en su entorno y lleve a sus ciudadanos al futuro. Quién gobierne Irak es algo que debe dejarse a los iraquíes sobre unas bases cívicas y democráticas que garanticen los derechos de las minorías frente a las mayorías.

Soy árabe y sólo quiere ver una Siria estable y próspera, un país normal que desempeñe su papel en su entorno… Un país que no viva a la sombra de un bosque de banderas [extranjeras] (…) que ahondan en las heridas sirias (…) Un Estado que no represente un peligro para sí mismo ni para sus vecinos…

La cuestión de quién gobierne Siria debe resolverla el pueblo sirio bajo una Constitución basada en la ciudadanía y la justicia. La ausencia de un Estado justo y moderno transforma las minorías en campos minados. La ausencia de un auténtico Estado hace la tierra proclive a los huracanes.

El periodista saudí Abdulá ben Biyad al Otaibi escribe sobre un reciente encuentro de disidentes cataríes en Londres y llama a la oposición al régimen de Doha a unir filas.

La oposición catarí tiene una nueva voz. Es lo que se ha evidenciado en la conferencia celebrada en Londres el jueves [pasado]. Esta nueva voz (..) permitirá a una reforzada oposición bregar por su causa en todas las cuestiones relacionadas con Qatar.

(…)

Nada hace más daño al régimen catarí que difundir en Occidente la información correcta sobre sus conspiraciones y sus maneras absolutistas. (…)

(…)

Confiemos en que la conferencia opositora sea capaz de aglutinar sus huestes y que se conformen organizaciones políticas, jurídicas, mediáticas y de defensa de los derechos humanos para combatir las sediciosas y proterroristas políticas del régimen catarí.