Revista de Prensa

Tributo árabe a Israel

 

Bandera de Israel.

El periodista canadiense de origen libanés Fred Marún felicita al Estado judío por su 70º aniversario y llama al mundo árabe a seguir su ejemplo.

Como árabe liberal, miro a Israel con admiración e incluso con perplejidad. ¿Cómo ha conseguido estar donde está? ¿Cómo un pequeño grupo de judíos, muchos de ellos supervivientes de los pogromos rusos y árabes, o del Holocausto, puso en pie la poderosa, exitosa y democrática nación que es Israel hoy día, mientras sus vecinos, que son muchísimos más, tienen muchísimos más recursos y cuentan con muchísimo más apoyo internacional (…), siguen incurriendo en prácticas sociales regresivas, (…) el despotismo y las querellas intestinas?

¿Son los judíos unos genios y los árabes unos estúpidos?

Nada de eso. Es simplemente cuestión de prioridades.

Los árabes dedican sus energías a reprimir el potencial humano en sus propias comunidades, sobre todo el de las mujeres y el de los miembros de las minorías; a culpar a terceros de sus propios fracasos y a dar con cualquier manera de destruir o al menos humillar al ‘enemigo’, el peor de los cuales es la despreciada “entidad sionista”.  

Los judíos, por su parte, dedican sus energías a erigir una nación y hacerla más grande cada día. Incluso entre los judíos que critican a Israel, con muy raras excepciones, y aunque sus concepciones sean a menudo muy ingenuas, el objetivo es hacer que Israel mejore.

(…)

Y al mundo árabe le digo: por tu propio bien, deja de quejarte, deja de bramar, deja de odiar, siéntate, muestra humildad, escucha y aprende. Es la única manera de que llegues a ser grande.

En este artículo, el veterano periodista iraní Amir Taheri, exiliado tras la revolución jomeinista, arremete contra los activistas occidentales del “No a la guerra” en Siria, que no están haciendo más que contribuir a agravar la tragedia.

Este conflicto ha trascendido el nivel del levantamiento popular, el de la guerra civil e incluso el de la guerra regional por delegación para convertirse en una tragedia que no produce sino perdedores. Usarlo para impulsar a Putin o a (…) los mulás de Teherán, en un siniestro juego regional de poder, es el colmo de la insensatez.

Al respaldar la ilusión de victoria de Putin en Siria, como una suerte de versión aumentada de lo sucedido en Chechenia, los prorrusos de Occidente no hacen sino prolongar la tragedia.

Ron Prosor, exembajador de Israel ante las Naciones Unidas, urge a su país a que incremente su presión sobre la UE para que deje de distinguir entre alas en la organización terrorista libanesa de obediencia iraní, una de las grandes amenazas para la seguridad del Estado judío.

La disuasión y la prevención no son suficientes. Israel debe invertir en apartar a Hezbolá de sus principales fuentes de financiación y proyección internacional. (…) Hemos de [conseguir] que la Unión Europea considere a Hezbolá en su totalidad, incluida su ‘ala diplomática’, una “entidad terrorista”.

(…)

La campaña diplomática [contra] Hezbolá es vital y de la mayor importancia. Su objetivo es poner fin al carnaval europeo de Hezbolá y propinar un golpe notable [a la organización terrorista libanesa] antes incluso de que se produzca una campaña militar. Cuanto antes, mejor.