Revista de Prensa

¿Tregua en Siria? Putin no quiere la paz

 

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El nuevo cese de las hostilidades en el conflicto sirio no ha durado más que unas horas. Tom Rogan explica en la National Review por qué nadie debería sorprenderse.

[El alto el fuego] es simplemente otro episodio en el juego de manipulación permanente de Vladímir Putin. Consideremos cómo ha actuado el eje Rusia-Asad-Irán este pasado fin de semana. El sábado, enfatizando nuevamente su desdén por el humanitarismo, bombardeó un mercado abarrotado en la ciudad de Idlib. Alrededor de 50 civiles fueron asesinados. Consideremos, también, el despliegue continuo de las fuerzas del eje en el bastión que los rebeldes mantienen en el este de Alepo. Putin y sus aliados no buscan la paz. Tal y como están las cosas, Putin mantiene la iniciativa estratégica en Siria…

El alto el fuego significa que las ofensivas rebeldes contra Basar al Asad se detendrán y las posiciones del eje se fortalecerán…

Después de que el presidente Obama y la UE reaccionaran positivamente a esta pretendida paz, los rusos usarán un masivo potencial aéreo contra los grupos rebeldes moderados. Lo harán afirmando que su objetivo es Yabat Fateh al Sham [un grupo afiliado a Al Qaeda, antes conocido como Yabat al Nusra], pero eso será solo una pretensión. Este será tan solo un alto el fuego unilateral. En el momento en que la verdad se haga evidente, será ya demasiado tarde. Los rebeldes moderados habrán sido degradados y Rusia se habrá anotado otro punto importante contra la credibilidad de EEUU en Oriente Medio.

Recuerden: degradar nuestra credibilidad es un punto crucial de la estrategia general de Putin para relegar la influencia americana en todo el mundo.

Desde que Narenda Modri se convirtió en primer ministro indio, las relaciones con Israel han mejorado de forma palpable. El analista de The Tower Harry Hoshovsky señala aquí que este nuevo marco de colaboración tiene un largo recorrido institucional que ya no dependerá del partido que en el poder.

Después de que el BJP [el partido al que pertenece el actual primer ministro, de corte nacionalista] perdiera el poder en 2004, preocupaba que la coalición liderada por el INC [proclive al mundo árabe] diera marcha atrás en algunos progresos diplomáticos. Ese miedo demostró estar completamente infundado: el Gobierno profundizó y amplió las relaciones de India con Israel, (…) debido a un importante giro ideológico respecto a su equilibrio diplomático directo con Israel y la Autoridad Palestina: (…) a partir de 2004, [la India] silenciosamente comenzó a desconectar [sus] cálculos en política exterior hacia Israel de los vaivenes del proceso de paz.

[Además], la visita anticipada de Modi a Israel representa una oportunidad histórica para alcanzar dos objetivos interconectados en política exterior. La India demostrará a sus socios árabes que una nueva era de relaciones indo-israelíes está en marcha. Y al establecer un nuevo ‘statu quo’ diplomático, Modi y el BJP harán muy difícil para el INC o cualquier otro partido político revertirlo.

Tras un año de intensas negociaciones, Washington y Jerusalén han suscrito un nuevo memorándum de colaboración que sustituirá al actual, cuya vigencia expira en 2018. John Capello, de la Foundation for Defense of Democracies, examina en este artículo lo más importante de su contenido, que, lógicamente, tiene que ver con la ayuda militar estadounidense para la próxima década.

A fin de cuentas, con este memorándum, el ministro israelí de Defensa consigue una mayor certeza presupuestaria, al saber que tendrá garantizados fondos plurianuales. Esto permitirá la implantación del plan quinquenal de las IDF, también llamado Plan Gedeón, que ha sido durante mucho tiempo una prioridad para los ministros de Defensa y Finanzas.

El nuevo paquete es particularmente importante en la estela del acuerdo nuclear con Irán. Con la finalización del embargo de armas convencional contra Teherán en cuatro años, la necesidad para Israel de mantener su ventaja militar cualitativa adquiere una nueva urgencia. Y a pesar de las objeciones de Israel al acuerdo nuclear, el memorándum es la prueba evidente de que las estrechas relaciones estratégicas EEUU-Israel son imperecederas.