Revista de Prensa

¿Traicionará Obama a Israel?

 

Barack Obama y Benjamín Netanyahu.

A lo largo de sus ocho años de mandato, el presidente estadounidense ha insistido en su apoyo a Israel, a pesar de que su desastrosa política exterior ha hecho que el Estado judío sea más vulnerable. Así lo cree Isi Leibler, que en este artículo destaca la ruptura por parte de Obama del consenso previo republicano y demócrata sobre Israel y alerta sobre posibles maniobras de última hora del presidente saliente (por ejemplo en el Consejo de Seguridad de la ONU).

Hasta ahora, las declaraciones de Obama sobre las fronteras de 1967 han sido desacreditadas mayoritariamente como meras acciones diplomáticas para humillar a Netanyahu, pero no debería desestimarse la determinación de Obama de castigar a Israel antes de su abandono del cargo.

(…)

Los líderes judíos americanos que puedan tener algún impacto deberían estar generando activamente el ambiente adecuado para asegurar que Obama se dé cuenta de que seguir su agenda antiisraelí significa ir contra los deseos de la nación.

La periodista turca Barcin Yinanç analiza las palabras del director del Russian Institute for Strategic Studies, Leonid Reshetnikov, en una reciente conferencia que pronunció en Ankara, en la que se refirió al conflicto de Siria y al papel que desempeñan en él potencias regionales como Turquía en términos que no han debido de sonar demasiado bien al Gobierno turco, según esta analista.

Reshetnikov subrayó que cualquier acción militar terrestre debe concentrarse en acabar con islamistas radicales como los del Estado Islámico de Irak y el Levante (ISIL) o los del grupo anteriormente conocido como Al Nusra (…)

(…) Rusia quiere ver limitadas las acciones militares turcas sobre el terreno y que Ankara utilice su influencia sobre ciertos grupos como el “anterior Al Nusra”.

Todo ello nos dice tres cosas: primero, las acciones militares y políticas turcas [pueden] provocar un conflicto no sólo con EEUU, también con Rusia. Segundo, la reacción rusa después del incidente del derribo del avión no tuvo que ver únicamente con la muerte del piloto, también con la política de Turquía en Siria, con la cual Moscú está cada vez más irritado. Tercero, el margen de maniobra de Turquía en Siria es limitado, a pesar de la retórica oficial.

Sin embargo, nada impedirá que el presidente Erdogan siga utilizando su retórica grandilocuente, sin conexión con la realidad que hay sobre el terreno.

El analista saudí Abderramán al Rachid analiza las vicisitudes de la secta apoyada por Irán en sus relaciones con el Gobierno yemení durante las últimas décadas y pronostica que no adquirirá la relevancia de Hezbolá, también enfeudado a Teherán.

Quizás la cuestión más importante que plantear tenga que ver con el futuro de los huzis, puesto que son un grupo peligroso. Los huzis sirven a los intereses de Irán (…) en su [proyecto de] expansión regional, en el que los iraníes utilizan a sus aliados en Irak, Siria, el Líbano, Baréin y Palestina.

(…)

Yo creo que los huzis son un proyecto fallido y, a pesar de los esfuerzos de Teherán, no serán como Hezbolá por varias razones. (…)  A pesar de la perseverancia iraní, el mayor obstáculo es que el Yemen no es el Líbano, sino que, de hecho, ambos países son muy diferentes. Los huzis son una pequeña minoría dentro de una gran sociedad. Durante los próximos años, continúe la guerra o prevalezca la paz, no será fácil para los huzis imponerse como una potencia dominante.