Revista de Prensa

Tensiones en el seno de Al Qaeda

 

Bandera de Al Qaeda.
"Una reforma legislativa aprobada por el Parlamento afgano que va a desproteger todavía más a las mujeres, en un país donde los 'crímenes de honor' están a la orden del día"

La Fundación para la Defensa de las Democracias ofrece un interesante análisis sobre las implicaciones de la expulsión de Estado Islámico en Irak y el Levante (EIIL) del seno de la organización terrorista fundada por Osama ben Laden. Sea cual sea el resultado final de esta acción disciplinaria, parece evidente que el mundo de la yihad comienza a resquebrajarse. 

Al Qaeda anunció el domingo la ruptura del vínculo con el Estado Islámico en Irak y el Levante (EIIL). La declaración de rechazo de esta antigua filial iraquí ha provocado un terremoto en el mundo yihadista.

Esta es una prueba para las dos organizaciones, Al Qaeda y el EIIL. Por un lado, si el EIIL prospera a pesar de ser repudiado por Al Qaeda, puede implicar una mayor fragmentación dentro de la red que mostrará que el coste de desafiar el liderazgo o incluso asumir la expulsión es bajo. Por otro lado, si el EIIL pierde poder de manera significativa como resultado de su expulsión, ésta puede servir como una poderosa advertencia para otros afiliados levantiscos.

The Times of Israel publicó una amplia entrevista con Nathan Sharansky, intelectual de prestigio, antiguo disidente soviético, icono del movimiento migratorio judío y más tarde involucrado en la primera línea de la política israelí. Sharansky pasa en ella revista a los asuntos más candentes de la región y al proceso de paz entre israelíes y palestinos.

Sharansky afirma haber estado arguyendo desde mediados de los noventa del siglo pasado, cuando era ministro del Gobierno israelí, que la mejor manera de juzgar la seriedad del proceso de paz, el mejor criterio para evaluar si las dos sociedades están verdaderamente listas para la paz, es la cuestión de los judíos en un Estado palestino y la de los árabes en Israel. Habrá espacio para el optimismo, asegura, “cuando no tengamos que discutir cómo vamos a eliminar a los judíos y a los árabes” de sus respectivos territorios.

“Así, la realidad actual es profundamente descorazonadora», porque, aparentemente, “ni que decir tiene que cada territorio que es abandonado por el Ejército de Israel tiene que ser un territorio libre de judíos, algo con lo que Abu Mazen [Mahmud Abás] se siente muy cómodo, diciendo lo que dice”. 

En el diario español ABC prestan atención a una significativa reforma legislativa aprobada por el Parlamento afgano que va a desproteger todavía más a las mujeres, en un país donde los crímenes de honor están a la orden del día. 

Un cambio legal aprobado en Afganistán podría permitir a los hombres agredir a sus mujeres e hijas sin temor a castigo penal alguno, según informa ‘The Guardian’. La medida amenaza con hacer añicos los años de lentos y trabajosos progresos para terminar con las arraigadas prácticas machistas en un país, donde las mujeres son víctimas de frecuentes asesinatos, violaciones, matrimonios forzosos y toda clase de malos tratos.

La modificación de la Ley de Persecución Criminal afgana impedirá de ahora en adelante a los familiares y parientes de un acusado declarar contra él. Dado que la mayor parte de los casos de abusos contra las mujeres se registran en el ámbito familiar y doméstico, esto puede conducir en la práctica a que los testimonios de las víctimas y posibles testigos no tengan validez ante un tribunal.

José Manuel Bellver entrevista para el diario español El Mundo a Magnus Falkehed, periodista sueco que permaneció 46 días secuestrado por un grupo rebelde cerca de Damasco.

«Vivo en París desde 1990. Tengo un pasaporte sueco y otro finlandés. Todo eso no parecía importarle a mis secuestradores, ya que, en el momento de raptarme, ninguno me preguntó mi nacionalidad. Para ellos, nosotros somos, ante todo, ciudadanos europeos. Por eso es importante que las instituciones se den cuenta de que esto se ha convertido ya en un problema transnacional».