Revista de Prensa

¿Sobrevivirá el régimen iraní al coronavirus?

 

Alí Jamenei, Líder Supremo de la República Islámica de Irán.
"¿Saldrá intacto el régimen iraní de la crisis actual? Puede que sí. Pero no queda fuera del ámbito de lo concebible que (...) el coronavirus acaba consiguiendo lo que no han podido años de accionar occidental: el colapso del régimen clerical de Teherán. De hecho, ya ha conseguido acabar con los últimos vestigios de su legitimidad"

Por su interés, traducimos buena parte del artículo que, bajo el título de «Will Iran Regime Survive Coronavirus?», publicó el pasado jueves Ilan Berman, vicepresidente del American Foreign Policy Council, en la National Review, una de las publicaciones de referencia en el mundo liberal-conservador de EEUU.

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La inflación, desbocada; un descontento popular que no hace sino agudizarse; una crisis medioambiental en plena expansión: antes incluso del brote del novedoso coronavirus (…), el régimen iraní se afanaba bajo el peso de unos problemas domésticos que amenazaban con socavar la integridad de la República Islámica. Con el advenimiento del Covid-19, las cosas se han puesto mucho peores para los ayatolás; tanto, que no es irrazonable pensar que podría doblegarse ante el peso de sus contradicciones internas. Y es que, para los ayatolás (…), el coronavirus representa un auténtico cisne negro.

Dicho concepto, popularizado por el académico Nasim Nicholas Taleb en su libro homónimo de 2008, alude a un acontecimiento improbable que no puede ser razonablemente previsto pero que tiene hondas, y potencialmente catastróficas, consecuencias. Y eso es lo que está siendo el Covid-19 para Irán.

Los problemas para el régimen arrancan con el precario estado de salud de la clase gobernante. La jerarquía iraní está muy mayor y achacosa, y el coronavirus está causando estragos en sus filas.

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Pero el coronavirus se está cebando aún más sobre el propio régimen, pues está mostrando al clero gobernante como incompetente y desfasado. El país está padeciendo los dolores de una vasta crisis política y sanitaria. Y está así no sólo por la incapacidad del Gobierno para contener debidamente la expansión del virus, sino la  complicidad del mismo en la ocultación y minimización del auténtico alcance de la pandemia.

(…)

El coronavirus no sólo representa un desafío político para los ayatolás. Supone también un golpe tremendo para su legitimidad ideológica. Los centros religiosos del país (como la ciudad santa de Qom) se han convertido en epicentros de la infección. Y la lentísima respuesta a la expansión de la lacra en ellos no ha hecho sino resaltar la desconexión entre el ‘establishment’ religioso y el resto de la población. (…) en años recientes, destacadas personalidades religiosas han “rechazado ostentosamente la medicina moderna y promovido la ‘islámica’, inspirada por el conocimiento divino,  como la auténtica ciencia”. Hoy, esa política está teniendo consecuencias desastrosas para la salud de todo el país.

¿Saldrá intacto el régimen iraní de la crisis actual? Puede que sí. Pero no queda fuera del ámbito de lo concebible que (…) el coronavirus acaba consiguiendo lo que no han podido años de accionar occidental: el colapso del régimen clerical de Teherán. De hecho, ya ha conseguido acabar con los últimos vestigios de su legitimidad.