Revista de Prensa

Siria: Turquía no puede tratar a los kurdos como al Estado Islámico

 

Bandera del Estado independiente de los kurdos

El analista turco Semih Idiz escribe sobre la incursión turca en Siria y el gran problema que para Ankara representa el hecho de que los kurdos sirios estén siendo apoyados tanto por Washington como por Moscú.

(…) es evidente que Turquía no puede alcanzar sus objetivos en Siria por sí misma. Tiene que trabajar estrechamente con sus aliados y otros poderes que tienen interés en ese país.

La operación ‘Escudo del Éufrates’ fue claramente un giro militar en Siria que puso a Ankara de nuevo en juego, por usar la frase popular. Pero también es cierto que todo el mundo está observando a Turquía con reserva a causa de las persistentes dudas sobre sus verdaderos motivos.

Esa puede ser una de las razones por las que EEUU se sigue oponiendo al llamamiento de Ankara para una zona de exclusión aérea en Siria sobre las áreas liberadas del EI. Rusia e Irán también se oponen. Este ejemplo muestra que no todo va de la manera que quiere Turquía.

Dicho de otra manera: la represión militar turca de las aspiraciones de los kurdos sirios no significa que los kurdos queden fuera del tablero político. Por ejemplo, Rusia sigue insistiendo en que la Unión Democrática Popular [dominada por los kurdos] sea parte de cualquier acuerdo, posición que podría defender también EEUU.

Ankara tiene que recordar el viejo adagio de que lo que se gana en el campo de batalla puede perderse en la mesa de negociaciones. Así las cosas, hay que ser más realistas en lo relacionado con los kurdos sitios, que ahora tienen patronos poderosos.

Las relaciones de Washington con kurdos y turcos en el marco de la batalla contra el Estado Islámico es un rompecabezas que la Casa Blanca ha agravado con su inconsciencia, denuncia Barry Shaw, del Israel Institute for Strategic Studies.

Es complicado, pero EEUU debería decir a los turcos que dejen a los kurdos en paz. Biden dijo a los kurdos que se quedarían sin apoyo americano e indefensos ante los aviones, la artillería y los tanques turcos si continuaban presionando en Siria contra el EI. ¿Cómo puede estar algo tan mal dirigido?

(…)

Comprensiblemente, los kurdos están furiosos con la inconsistencia estadounidense. Parece como si los turcos vieran que EEUU los necesita más que ellos a EEUU. Esto salta a la vista tras las recientes reuniones de Erdogan con Putin, el presidente chino y el primer ministro iraní.

EEUU necesita actuar de manera uniforme o votar a una Administración diferente.

La analista libanesa Diana Mukaled contrarresta aquí el discurso triunfalista tras la muerte del jefe de propaganda de la organización terrorista. A juicio de Mukaled, la manera de funcionar del Estado Islámico hace que esta baja no sea decisiva.

¿Es la muerte de Adnani el principio del fin del ISIS, como algunos dicen? Probablemente no es tan sencillo, dado que su poder no depende de sus figuras. Al contrario que otros grupos extremistas –particularmente Al Qaeda–, el EI no utiliza a sus líderes para dirigirse a sus simpatizantes y reclutar seguidores. Su poder proviene de su entorno, no del atractivo y los discursos de sus líderes.

En cuanto a las prácticas y vídeos del ISIS, podemos ver que (…) las apariciones de sus líderes no son tan populares como sus asesinatos. En consecuencia, resulta ingenuo pensar que asesinando a figuras como Adnani se va a acabar con la amenaza planteada por esta organización brutal y extremadamente peligrosa. Su política de medios no va sólo de imágenes y asesinatos, también se alimenta de la injusticia, las conspiraciones, los extremistas y el colapso de Estados y sociedades.