Revista de Prensa

¿Se acerca la 'comunión' Hamás-Fatah?

 

Bandera palestina
"La liberación ha corrido a cargo de fuerzas rebeldes que, además de al dictador Bashar al Asad, han declarado la guerra a las también rebeldes agrupaciones terroristas vinculadas con la red fundada por el saudí Osama ben Laden"

Eso es al menos lo que sugieren los últimos movimientos de la organización que detenta el poder en la Franja de Gaza, que ayer lunes anunció una serie de medidas dirigidas a mejorar sus relaciones con la organización que detenta el poder en Cisjordania.

Las medidas, anunciadas ayer en rueda de prensa por el primer ministro del Gobierno gazatí, Ismaíl Haniyé, incluyen la autorización para volver a la Franja de los miembros de Fatah que huyeron de ella tras la guerra que libraron ambas facciones en el territorio en 2007, así como el anuncio de la posible liberación de miembros de Fatah que en estos momentos permanecen arrestados por motivos políticos.

Según el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos, estaban retenidos por yihadistas vinculados a Al Qaeda en una zona montañosa.

La liberación ha corrido a cargo de fuerzas rebeldes que, además de al dictador Bashar al Asad, han declarado la guerra a las también rebeldes agrupaciones terroristas vinculadas con la red fundada por el saudí Osama ben Laden.

El Estado Islámico de Irak y el Levante, una de las franquicias de la multinacional terrorista islámica, se responsabilizó ayer del ataque terrorista contra el Partido de Dios en el sur de Beirut de la semana pasada, que dejó cinco muertos.

El grupo yihadista amenazó además con nuevos ataques contra «el Partido de Satán».

El primer ministro islamista hace este movimiento, con el que pretendería aplacar al estamento militar –uno de sus más encarnizados enemigos por representar las esencias de la Turquía laica– en uno de los momentos más críticos de su mandato, con la corrupción socavando gravemente la imagen de su Gobierno.

La pequeña, de sólo 10 años, había sido captada por su hermano, militante talibán, para que perpetrara un ataque contra un puesto de control en el sur del país.

Se entregó voluntariamente a las fuerzas de seguridad de Janishin, en la provincia de Helmand.