Revista de Prensa

Rusia se prepara para rearmar a Irán

 

Vladímir Putin, presidente de Rusia.
"Desde que empezara la campaña aérea internacional contra posiciones del EI, el pasado verano, las fuerzas iraquíes han recuperado entre un 25 y un 30% del terreno controlado por el grupo terrorista islamista"

Se trata de un sofisticado sistema misilístico de defensa aérea, cuya entrega a las autoridades iraníes –que se comprometieron a pagar por él 800 millones de dólares– fue suspendida en 2010, por las sanciones impuestas a Teherán por su programa nuclear.

Tanto Estados Unidos como Israel han criticado el paso dado por Moscú. «Esto es consecuencia directa de la legitimidad que ha obtenido Irán como resultado de las negociaciones sobre su programa nuclear», ha declarado el ministro de Defensa israelí, Yuval Steinitz.

El sistema S-300 podría usarse para impedir ataques a las instalaciones nucleares iraníes, por ejemplo.

Según funcionarios israelíes, en las últimas semanas ha aumentado el tráfico de armas con destino a los terroristas chiíes desplegados tanto en el Líbano como en los Altos del Golán, así como la Franja de Gaza; incluso se estaría tratando de hacer llegar material a terroristas de Hamás en operativos en Cisjordania.

Jerusalén teme que, con el levantamiento de las sanciones, Irán disponga de «miles de millones de dólares» para reforzar a sus aliados terroristas.

Desde que empezara la campaña aérea internacional contra posiciones del EI, el pasado verano, las fuerzas iraquíes han recuperado entre un 25 y un 30% del terreno controlado por el grupo terrorista islamista, según ha informado el coronel Steve Warren, portavoz del Pentágono.

«Las fuerzas de seguridad iraquíes y la potencia de fuego aliadas han causado daños al EI, sin ninguna duda», ha declarado Warren, que estima que se han recuperado entre 13.000 y 17.000 kilómetros cuadrados de territorio.

El primer ministro iraquí tiene por objetivo en su viaje a EEUU pedir al presidente norteamericano, Barack Obama, un «incremento sustancial» de la ayuda militar destinada a la lucha contra los terroristas del Estado Islámico.

«Esta es una campaña de largo aliento», ha declarado un funcionario estadounidense. «Esto va a ser muy, muy largo, no me cansaré de subrayarlo».

Los hechos sucedieron en 2007 en la plaza Nusur de Bagdad, en la que 17 personas perdieron la vida en el transcurso de un tiroteo. El tribunal norteamericano que los ha juzgado ha considerado que los integrantes de la compañía de seguridad norteamericana hicieron un uso ilegal de la fuerza que condujo a la muerte de «hombres, mujeres y niños inocentes». Por ello, ha condenado al francotirador Nicolas Slatten a cadena perpetua, y a Paul Slough, Evan Liberty y Dustin Heard a 30 años de cárcel.