Revista de Prensa

Riesgo de un atentado nuclear del Estado Islámico

 

nuclear

Christina Lin advierte en The Times of Israel del riesgo que conlleva la facilidad con que el Gobierno turco permite al Estado Islámico operar en la frontera iraquí. Esto podría facilitar a la organización terrorista la comisión de un atentado en Occidente, incluso nuclear. Las actividades terroristas contra instalaciones nucleares de centroeuropa apuntan también en esa dirección.

Al desplegar tropas, Turquía puede también proteger a los convoyes que entran desde el lado iraquí y que Han Xudong (un académico experto en seguridad), conjetura, “es una acción  de Turquía que puede parecer ante la comunidad internacional un intento de proteger y expandir al Estado Islámico”.

Todo ello tiene lugar en un contexto de acusaciones de que Erdogan está utilizando al EI como una fuerza aliada para combatir a Asad y los kurdos. Se dice también que la familia de Erdogan se beneficia personalmente de las ventas de petróleo del EI. A pesar de tales sospechas, EEUU y la Unión Europea en el pasado han contemporizado con las peticiones del líder turco de convertir la campaña contra el Estado Islámico en otra contra Asad y los kurdos. Sin embargo, el espectro del EI adquiriendo la capacidad de llevar a cabo un ataque nuclear es un importante elemento de cambio.

Robert Satloff y David Schenker analizan para The Wasington Institute la situación actual del reino hachemita, un país que soporta una grave presión migratoria y cuya estabilidad es fundamental para evitar nuevos conflictos en la región.

La estabilidad de Jordania es una alta prioridad para EEUU. Es un socio principal en la batalla contra el Estado Islámico, contra el expansionismo iraní y un apoyo para la resolución pacífica del conflicto árabe-israelí. La pacífica cooperación con su socio de tratado, Israel, es un añadido para los intereses regionales de EEUU. La inestabilidad doméstica en Jordania -especialmente la agitación que amenaza al status quo- podría poner en peligro esos importantes intereses estadounidenses. Las crecientes presiones sobre los menguados recursos jordanos para los refugiados, así como las correspondientes medidas de austeridad, podrían alimentar un sentimiento anti-régimen desestabilizador. Aunque los ataques inspirados en el Estado Islámico en el reino podrían producir un efecto de aglutinamiento en torno a la bandera jordana, los incidentes de seguridad podrían dañar aún más una economía ya tambaleante. Cualquier futuro flujo de refugiados podría inclinar la balanza, alimentando potencialmente una crisis entre la descontenta población de refugiados y/o los jordanos desafectos.

Ira Sharkansky, del departamento de Ciencias Políticas de la Universidad Hebrea de Jerusalén, explica en este artículo las diferencias en los controles de seguridad existentes en el Estado judío y en el resto de países occidentales. El cierre del aeropuerto de Bruselas durante varias semanas tras los últimos atentados es algo impensable en Israel.

Israel también se beneficia de su tamaño pequeño, su historia y relativa homogeneidad. Hay un amplio acuerdo sobre la necesidad de seguridad y los inconvenientes que ello conlleva. También ayuda la gran proporción de población con entrenamiento militar y la amplia existencia de armas en manos privadas junto con el control sobre quién puede poseerlas.

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Reconocer y acomodarse a estas complejidades, así como a la propia sociedad y otras con las que hay estrechas relaciones, no es siempre fácil, pero es esencial para actuar contextualizadamente. Puede ser también peligroso, pero eso, también, es parte de la vida.

Jamal Jashoggi, periodista y ex alto funcionario saudí, relata aquí sus reflexiones tras ver la película “El pequeño Ghandi”. En ella, se relata la vida de un joven sirio, Gaiz Matar, y sus sueños pacíficos de libertad para su país.

Gaiz matar ofrece una botella de agua y una rosa blanca a los soldados de Asad en la primera escena. Otras escenas muestran su discurso, sus sueños, su muerte, su funeral y el dolor del pueblo de Daraya. Todas ellas capturan el anhelo de libertad de una nación.

En la película, se ve a unos jóvenes hablar de la necesidad de una revolución armada, otros creen necesario una revolución pacífica y tener lugares liberados del control del régimen. Hay quien quiere también liberar territorios, en la visión de Gaiz Matar.

El régimen describe a los que protestan como bandas armadas, habla de conspiraciones extranjeras, terrorismo e intervenciones de saudíes, turcos y cataríes. El régimen, por otro lado, es presentado como un ente asesino que quiere ocultar la imagen de miles de personas muertas en el país. Todos esos crímenes, denuncias y convenciones internacionales nos llevan a olvidar los objetivos originales de la revolución siria.