Contextos

Rebelión en Egipto

Por Jairi Abaza 

Mohamed Morsi.
"Puede que Tamarod sea un movimiento nuevo, pero sus principios están hondamente arraigados en Egipto"

En Egipto cobra fuerza un nuevo movimiento de protesta. Tamarod (“Rebelión”), impulsado principalmente por jóvenes, pretende lograr el procesamiento de Mohamed MorsiPlanean recoger quince millones de firmas (dos millones más que los trece que votaron por el candidato de los Hermanos Musulmanes el año pasado) a favor de la dimisión del presidente.

Tamarod se formó hace menos de dos meses. Sus tres fundadores eran miembros del movimiento Kefaya (“Basta”), que a mediados de la década pasada movilizó a la sociedad en contra del entonces presidente Hosni Mubarak. Empleando las mismas tácticas de movilización de las bases, Tamarod ha experimentado un crecimiento meteórico. Su campaña tiene el apoyo del Frente de Salvación Nacional, del Movimiento 6 de Abril y del partido Dustur, entre otros. Cuando publiquen nuevas cifras dentro de unas semanas, se prevé que las firmas hayan superado los tres millones.

Los seguidores de Tamarod tienen orígenes diversos, pero están unidos por la convicción de que los Hermanos Musulmanes no han logrado responder a las necesidades de la sociedad. Así, sostienen que la Hermandad está debilitando inexorablemente instituciones fundamentales del Estado, entre ellas el poder judicial, los medios de comunicación e incluso instituciones religiosas como la Universidad Al Azhar. También denuncian las crecientes violaciones de los derechos humanos y la detención de los jóvenes de la revolución, los mismos que organizaron el levantamiento que derrocó a Mubarak en 2010.

Los fracasos políticos y económicos de los Hermanos han hecho que nuevos grupos y partidos se unan a Tamarod, algo que no resulta difícil de entender, dado el colapso de la economía, el deterioro de servicios como el eléctrico (sometido a cortes de suministro) y el clima generalizado de inseguridad.

Puede que Tamarod sea un movimiento nuevo, pero sus principios están hondamente arraigados en Egipto. En 1919 las autoridades británicas se negaron a reconocer al líder nacionalista Saad Zaglul Pachá insistiendo en que éste no representaba al país. En cuestión de semanas, millones de egipcios firmaron un documento en el que otorgaban a Zaglul Pachá el derecho a representarlos. Cuando los británicos ignoraron las exigencias de independencia, la desobediencia civil se convirtió en un levantamiento nacional, la denominada revolución de 1919. Los disturbios condujeron finalmente al fin del protectorado británico y a la independencia (1921). Zaglul Pachá se convirtió en inspiración de otros en todo el Imperio Británico; entre ellos, de Gandhi.

Casi un siglo después, Tamarod continúa en esa tradición presentando una nueva petición cuyo objetivo son los Hermanos Musulmanes. Sin embargo, las actividades del movimiento no se van a limitar a la recogida de firmas. El 30 de junio, en el primer aniversario de la llegada al poder de la Hermandad, presentarán ante el Tribunal Constitucional Supremo su petición de procesamiento de Morsi. A partir de ahí, se espera que el grupo organice manifestaciones masivas y llame a la desobediencia civil.

Dependiendo de la fuerza y número de los partidarios de Tamarod y de la respuesta de los Hermanos Musulmanes a sus protestas, esta rebelión podría suponer la próxima fase de la revolución egipcia.

Foundation for Defense of Democracies