Revista de Prensa

Qatar o la 'contraneutralidad'

 

Bandera de Qatar.

En el Jerusalem Post, Amotz Asa-El sostiene que el emirato es “lo contrario de Suiza” en materia de política exterior.

(…) los cataríes inventaron un nuevo tipo de política exterior, que puede denominarse contraneutralidad y es lo contrario de Suiza: en lugar de no tomar partido, están en todos los bandos.

Mientras albergaba tropas americanas, Qatar coordinaba la producción de gas con el archienemigo iraní del Tío Sam. Mientras se unían a la guerra de los saudíes en el Yemen, los cataríes pagaban a las milicias iraquíes antisaudíes apoyadas por Irán un asombroso rescate de rehenes por valor de mil millones de dólares.

Mientras hacían negocios con firmas israelíes, financiaban a Hamás. Mientras firmaban contratos con el Gobierno egipcio, apoyaban a su archienemigo, la Hermandad Musulmana. Y mientras cortejaban a los inversores europeos, financiaban a fundamentalistas antioccidentales en Siria.

Emanuele Ottolenghi, de la Foundation for Defense of Democracies, advierte del riesgo que para EEUU supone la presencia del grupo terrorista chií libanés de obediencia iraní en el triángulo que forman las fronteras de Argentina, Brasil y Paraguay.

Un estudio de la Escuela de Guerra Naval de 2004 y un informe de la Corporación Rand de 2009 situaron los ingresos de Hezbolá en la Triple Frontera entre los 10 y los 20 millones de dólares, o entre el 10 y el 20 por ciento del presupuesto para operaciones de Hezbolá en 2004, estimado en 100 millones. Desde entonces, la creciente implicación de Hezbolá en la sangrienta guerra civil siria probablemente ha hecho que sus necesidades crezcan de manera significativa, convirtiendo en cruciales para sus finanzas globales las operaciones de recaudación de fondos en el exterior.

Sin embargo, en su declaración de 2015 ante el Congreso, el entonces comandante del Comando Sur de EEUU, general John Kelly, se lamentó: “Nuestras limitadas capacidades de inteligencia hacen difícil valorar en su totalidad las cifras de financiación del terrorismo generado en Latinoamérica, o comprender el alcance de una posible vinculación de estos delitos con el terrorismo”. Eso debería ser una llamada de atención para el Congreso y la Casa Blanca, (…) es necesario destinar más recursos a este desafío.

El Gobierno estadounidense tiene también que renovar sus sanciones. El Tesoro sancionó a operativos de Hezbolá en el área trifronteriza en 2004 y también en 2006. Una década más tarde, esas medidas no se han aplicado ni actualizado, y sus destinatarios pueden viajar, realizar transacciones y hacer negocios como si no hubiera sanciones.

En el Times of Israel, Reviv Getting Hur analiza los motivos por los que en siete décadas ha sido imposible alcanzar una solución definitiva a este conflicto.

El proceso de paz fue forjado por un tipo de individuos en posesión de una excepcional capacidad para la ceguera selectiva. Algunos líderes israelíes –Isaac Rabin, por ejemplo– creían que podrían alcanzar con Yaser Arafat, líder de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), el tipo de punto muerto frío pero fiable que Israel ha mantenido con cada dictador egipcio desde Anwar Sadat.

(…)

El bando palestino también se ha visto atrapado por una ceguera estratégica que transformó los esfuerzos de paz en una receta para la guerra permanente. (…) El dilema fundamental palestino, incluso hoy, no es en sentido estricto la presencia específica israelí en la Margen Occidental. Fatah [la facción dominante en la OLP] fue fundada en 1964, no en 1967, y consideró que su misión era abordar un problema más profundo y antiguo: (…) el problema de una nación desposeída de su tierra, cuya identidad misma se había forjado en torno a esa pérdida. (…)