Revista de Prensa

Putin acusa a los rebeldes sirios

 

El presidente de Rusia, Vladímir Putin
"La ONU asegura en un informe que los dos bandos en Siria han cometido crímenes de guerra y contra la humanidad"

En un artículo de opinión publicado en la edición digital del diario norteamericano The New York Times titulado “Una llamada de atención desde Rusia“, Vladimir Putin asegura que “no hay dudas de que se utilizó gas venenoso en Siria“, pero “todas las razones apuntan a creer que no fue empleado por el Ejército, sino por las fuerzas de oposición, para provocar una intervención extranjera”, tesis contraria a la que defiende la Casa Blanca, que atribuye la responsabilidad del uso de armamento químico exclusivamente a las fuerzas leales al presidente sirio Asad.

En ese artículo, Putin advierte a EEUU de los riesgos de una intervención militar en Siria que, a su juicio, “incrementaría la violencia y desataría una nueva ola de terrorismo“.

La Comisión de Investigación de la ONU sobre las violaciones de derechos humanos en Siria, hizo ayer público en Ginebra un informe en el que denuncia “los crímenes de guerra cometidos por las fuerzas gubernamentales y los crímenes contra la humanidad perpetrados por la oposición”.

El informe asegura que “las fuerzas gubernamentales y sus partisanos han continuado los ataques generalizados contra la población civil, cometiendo crímenes, torturas, violaciones y desapariciones forzosas que constituyen crímenes contra la humanidad», mientras que, por su parte, los rebeldes “han cometido crímenes de guerra, principalmente asesinatos, ejecuciones extra judiciales, actos de tortura, secuestros y ataques contra objetivos bajo protección”. El documento acredita también la utilización de “niños soldado” por los rebeldes y los grupos kurdos.

El secretario de Estado norteamericano y su colega ruso se reúnen hoy en Ginebra para intentar llegar a un acuerdo sobre el plan de desarme químico del régimen sirio bajo el amparo de la comunidad internacional.

Ambos mandatarios estudiarán los términos de un documento cuyo principal escollo es la apelación al uso de la fuerza, un argumento sobre el que Rusia ya ha manifestado su total oposición.

Yuval Steinitz, ministro de Asuntos Estratégicos de Israel, se refirió ayer en la radio del ejército al plan de Rusia para desarmar el arsenal químico de Bashar al Asad, sobre el que mostró un moderado optimismo.

Steinitz aseguró que el gobierno israelí “no tiene una fe absoluta” en que la propuesta rusa vaya a tener éxito, aunque eliminar el arsenal químico de Siria es una manera “de poner fin a esta tragedia y también a la amenaza actual”. No obstante, el ministro añadió que para ello es necesario que Rusia garantice que Siria quedará “limpia de armas químicas”.