Contextos

¿Puede lidiar el mundo árabe con el coronavirus?

Por Edy Cohen 

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"Varios países están suprimiendo o distorsionando la información y negando que exista el problema dentro de sus fronteras. Lo cual puede tener consecuencias sumamente graves, no sólo para ellos sino para toda la región"

Así como Italia ha sido el origen de buena parte de la propagación del virus en el mundo occidental, Irán ha sido el origen de la mayoría de las infecciones en el mundo árabe. Casi todos los casos en Irán, Siria y el Líbano se originaron en la República Islámica.

El régimen de los ayatolás no tiene ni idea de cómo contener la epidemia. Irán ha lidiado con terremotos, guerras y revoluciones, pero le está resultando imposible hacer frente a la rápida propagación del coronavirus.

Los países árabes y el coronavirus

En las redes sociales árabes se están haciendo virales fotos y vídeos de entierros nocturnos o con cadáveres en las calles.

Diez diputados del Parlamento iraquí han sido contagiados. Quienes están analizando la propagación del virus en el mundo árabe dicen que sólo Arabia Saudí ha logrado afrontar exitosamente el brote y prevenir la infección generalizada entre sus habitantes.

Algunos países árabes niegan sin más la existencia del virus. Decenas de personas han regresado infectadas a El Cairo en vuelos procedentes de EEUU y Europa, pero el Gobierno egipcio sigue insistiendo en que no hay casos de coronavirus en el país y clasificando a cualquiera con síntomas como convaleciente de una “gripe normal”. A diferencia de la mayoría de los países del mundo, Egipto aún no ha suspendido los vuelos procedentes de China. Incluso después de que el ministro de Sanidad egipcio viajara a China para informarse sobre el coronavirus, las muertes vinculadas al mismo se siguen definiendo como infecciones pulmonares.

Arabia Saudí ha logrado prevenir un grave brote cerrando sus fronteras y prohibiendo los vuelos procedentes del Líbano, Egipto, Argelia e Irak. Irak aún no ha cerrado su frontera con el Irán infestado. En el Líbano también siguen operando los vuelos comerciales hacia y desde Irán, a pesar de que al País del Cedro llegaron los primeros casos desde la República Islámica.

Están circulando discretamente rumores de que numerosos guardias revolucionarios iraníes están escapando al Líbano con sus familias para evitar la contaminación y recibir atención médica. El Líbano se ha convertido en un depósito de iraníes enfermos y temerosos.

Contaminación palestina

En la Autoridad Palestina (AP), la ciudad de Belén está bajo toque de queda tras el contagio de siete de sus habitantes, según parece luego de que contactaran con un grupo de turistas griegos que después se descubrió estaban infectados. No se permite a nadie entrar o salir de la ciudad. Los betlemitas están entrando en pánico y acaparando alimentos, provocando una grave escasez. Una ciudad que bullía hasta hace sólo unos días parece ahora un pueblo fantasma.

En la cercana Beit Yala, un hotel está lleno de palestinos infectados, que están recluidos junto a 15 turistas estadounidenses también infectados. Se calcula que miles de personas podrían ser portadoras del virus en los territorios controlados por la AP.

Mientras, países como Jordania y Egipto censuran la publicación de cifras de contagiados. En las redes sociales están circulando vídeos que muestran a las autoridades egipcias trasladando pacientes de un lugar a otro con nocturnidad.

Algunos países árabes comprendieron el peligro inherente al virus y empezaron a tomar medidas con antelación para prevenir su propagación cerrando fronteras y prohibiendo los vuelos procedentes de China, Tailandia, Corea del Sur e Italia. Otros están aislando a los sospechosos de estar contagiados o que hayan tenido contacto con un portador, y prohibiendo las grandes concentraciones, incluidas los rezos multitudinarios del viernes. Por primera vez en la historia moderna, Arabia Saudí ha cerrado los santos lugares de La Meca.

Sin embargo, otros países árabes están suprimiendo o distorsionando la información y negando que exista el problema dentro de sus fronteras. Lo cual puede tener consecuencias sumamente graves, no sólo para ellos sino para toda la región.

© Versión original completa (en inglés): BESA Center. (Israel Hayom publicó una primera versión el pasado día 11).
© Versión en español: Revista El Medio