Contextos

Pros y contras del informe de ADL sobre el antisemitismo

Por Manfred Gerstenfeld 

Bandera de Israel en llamas.
"Si los más de mil millones de antisemitas adultos que hay en el mundo vivieran en un solo país, éste sería la tercera nación más grande, tras China y la India, y eso incluso quedándose cortos, porque, como los hijos de esos antisemitas también estarían incluidos, el país sería, probablemente, el más grande del mundo""La conclusión del informe de que en los países protestantes europeos hay un bajo antisemitismo parece dudosa. Es bastante más probable que en los países en los que tuvo lugar el Holocausto, o en los cercanos a éstos, el antiisraelismo haya ocupado, en buena medida, el lugar del antisemitismo clásico"

Los resultados del reciente estudio global de la Liga Antidifamación (ADL, por sus siglas en inglés) sobre el antisemitismo señalan que hay 70 antisemitas por cada judío. Por tanto, si los más de mil millones de antisemitas adultos que hay en el mundo vivieran en un solo país, éste sería la tercera nación más grande, tras China y la India, y eso incluso quedándose cortos, porque, como los hijos de esos antisemitas también estarían incluidos, el país sería, probablemente, el más grande del mundo.

ADL merece alabanzas por haber abordado un desafío tan grande. El informe proporciona mucha información útil. Una de sus importantes contribuciones es nueva información clave sobre el antisemitismo masivo en los territorios palestinos y en el gran mundo islámico, la cual añade mucho a lo que se sabía antes gracias a diversos estudios de Pew Research sobre la incitación al odio que hay en dichas zonas.

Sin embargo, este estudio debe citarse con gran precaución si se debate sobre el antisemitismo en varios países, regiones y religiones. Una de las principales dudas que se plantean es la definición de “antisemita”. Los encuestadores de ADL formularon once preguntas acerca de estereotipos antisemitas. Posteriormente, definieron como antisemitas a quienes se mostraron de acuerdo con seis de ellas.

Pero las preguntas planteadas no incluían “¿Cree que los judíos son monos y cerdos?”, y esa pregunta es muy relevante en entornos musulmanes. Los nazis sostenían que los judíos eran infrahumanos. Cualquiera que crea que los judíos son animales tiene un planteamiento antisemita extremista similar, independientemente de lo que contestara a las once preguntas.

Lo mismo se puede decir de otra pregunta que no se planteó, la cual es de una relevancia fundamental en entornos cristianos: “¿Son los judíos responsables de la muerte de Jesús?” Esa creencia sentó las bases para el “judío satánico”, lo cual, a su vez, condujo a discriminación, pogromos y expulsiones. La imagen así creada del judío como “mal absoluto” proporcionó los cimientos sobre los que el nazismo construyó posteriormente, y que, más tarde, llevó al Holocausto. Según el estudio de ADL, el 9% de los estadounidenses son antisemitas. Sin embargo, un estudio de la misma organización realizado el año pasado mostraba que un 26% de los norteamericanos creen que los judíos mataron a Jesús.

Otro elemento importante para juzgar el antisemitismo de una nación es el número de ataques antisemitas verbales y físicos. Este nuevo estudio no trató este aspecto.

Un problema aún mayor es que no se plantearon preguntas relativas a actitudes antisemitas hacia Israel. Es fácil demostrar que el antiisraelismo es una forma, relativamente nueva, de antisemitismo. Sus principales estereotipos de odio son mutaciones de los antiguos motivos de antisemitismo religioso y nacionalista. Podemos obtener una indicación indirecta de las dimensiones del odio a Israel a partir de las respuestas positivas a esta cuestión planteada en el estudio: “Los judíos son más leales a Israel que a los países en los que viven”. Un 41% respondió que era “probablemente cierto”, lo que convierte a éste en el estereotipo más creído de todos los presentados en el estudio de ADL.

La exclusión de preguntas sobre el antiisraelismo lleva a una visión erróneamente positiva de los países europeos. El índice global ADL sitúa a Suecia como tercer país menos antisemita de los 102 analizados, con un 4% de antisemitas, por detrás de Laos y Filipinas. El estudio realizado en 2013 por la Agencia Europea para los Derechos Fundamentales (FRA, por sus siglas en inglés) en ocho países europeos reveló que el 60% de los judíos suecos consideraba que el antisemitismo es un problema grave o bastante grave. El 37% de ellos afirmaba además que el antisemitismo había aumentado mucho en los últimos cinco años, mientras que el 43% respondió que había aumentado un poco. El 22% había tenido experiencias personales de insulto, acoso y/o ataques físicos antisemitas durante los últimos 12 meses.

El 60% de los judíos suecos nunca, o raramente, lleva en público algo que pueda identificarlos como judíos. Fue el porcentaje más elevado entre los países analizados en el estudio de FRA. Malmö, la tercera mayor ciudad sueca, se considera a menudo la capital europea del antisemitismo. Esto nos ofrece un panorama muy diferente del benigno ránking de Suecia en el índice de ADL.

Según dicho índice, el cuarto país menos antisemita son los Países Bajos. Un estudio realizado en 2011 por la Universidad de Bielefeld preguntaba a gente de siete países europeos si estaba de acuerdo con la afirmación, extremadamente antisemita, de que Israel “está llevando a cabo una guerra de exterminio contra los palestinos”. El 43% de los encuestados contestó afirmativamente. En los Países Bajos la cifra fue de cerca del 39%. El estudio de ADL implica que hay menos de 700.000 antisemitas adultos en el país; según el de Bielefeld, son unos cinco millones.

La conclusión del informe de que en los países protestantes europeos hay un bajo antisemitismo parece dudosa. Es bastante más probable que en los países en los que tuvo lugar el Holocausto, o en los cercanos a éstos, el antiisraelismo haya ocupado, en buena medida, el lugar del antisemitismo clásico. Varios obispos luteranos suecos y noruegos son destacados incitadores al odio antiisraelí. Los grandes movimientos cristianos noruegos del YMCA y el YWCA recomiendan boicotear todo lo israelí y se encuentran entre los líderes mundiales de estos actos de odio. Mucho odio a Israel procede de iglesias británicas anglicanas y metodistas.

Sólo cabe esperar que el ADL siga llevando a cabo estudios similares en el futuro y que incluya en las cuestiones que plantee los temas antes mencionados. De esa forma se podrá obtener una imagen más realista del antisemitismo global.