Contextos

Presidente Biden: no vaya al este de Jerusalén

Por Danny Danón 

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"Una visita de este tipo afirmaría las falsas esperanzas y narrativas sobre la posibilidad de expulsar a los judíos de su capital y su patria"

Estimado Sr. Presidente:

Le escribo hoy con respeto para expresarle mi más profunda preocupación por las informaciones sobre su propuesta de visita a las instituciones simbólicas de la Autoridad Palestina (AP) en el este de Jerusalén durante su próximo viaje a Israel, este mismo mes.

En primer lugar, me gustaría darle mi más cálida bienvenida. Esperamos con gran interés su visita y nos sentimos honrados de acogerle en Israel. Ha sido un gran placer para nosotros recibir a tantos presidentes de los Estados Unidos de América.

Sin embargo, nos preocupa –a mí y a muchos otros– que su itinerario parece desviarse del protocolo habitual e incluye una visita sin precedentes a instituciones clave de la AP en el este de Jerusalén, algo inaudito para un presidente estadounidense en ejercicio.

Me gustaría explicar por qué podría ser vista como problemática:

La inusual visita a los mencionados establecimientos en el este de Jerusalén por parte de un presidente estadounidense será vista como un intento de socavar la soberanía de Israel sobre su propia capital. Será vista como un apoyo a la PA en sus esfuerzos por dividir Jerusalén y en sus constantes afirmaciones de que Israel no tiene ninguna conexión histórica o religiosa con la ciudad. Esta visita, en esencia, negaría el reconocimiento de las Administraciones [norteamericanas] anteriores de Jerusalén como capital de Israel. Sin embargo, todos sabemos que dicha negación nunca prevalecerá, porque Jerusalén es, y siempre será, la capital indivisa de Israel.

Además, una visita de este tipo afirmará las falsas esperanzas y narrativas sobre la posibilidad de expulsar a los judíos de su capital y su patria. Algo que, por supuesto, jamás ocurrirá. Sólo servirá para fomentar el férreo rechazo a Israel por parte de la AP, que sigue negándose a aceptar la existencia del Estado judío de Israel.

Jerusalén ha sido la capital del reino judío desde la época del rey David; durante más de 3.000 años. Nos volvemos hacia Jerusalén cuando rezamos, mencionamos a Jerusalén en nuestras oraciones y recordamos a Jerusalén en nuestras ceremonias religiosas. Jerusalén es el corazón y el alma de la nación judía. Ha sido conquistada y gobernada por muchas naciones, desde los babilonios y los romanos hasta los persas y los turcos. Sin embargo, la libertad de vivir y rendir culto sólo ha sido una realidad desde el día en que Jerusalén fue reunificada, y nos aseguraremos de que siga siendo así. Jerusalén es hoy la capital reconocida, legítima e indivisa del Estado de Israel, el único Estado judío del mundo.

Teniendo en cuenta la frágil situación de Israel y de Oriente Medio, y el reciente aumento de las tensiones, una visita al este de Jerusalén perjudicará sin duda las perspectivas de paz en lugar de fomentarlas. Por lo tanto, le ruego, presidente Biden, que tenga la amabilidad de abstenerse de realizar esa visita.

Estamos deseando recibirle pronto.

Atentamente,

Embajador Danny Danón.