Contextos

¿Por qué los palestinos se creen tantas majaderías?

Por Benyamin Korn Moshe Phillips 

Bandera palestina
"Mientras la comunidad internacional, la izquierda judía y el Departamento de Estado norteamericano piden que Israel levante el bloqueo de Gaza y conceda soberanía a la AP, los israelíes deben preguntarse: ¿quién estaría al mando?, ¿gobernaría gente razonable y sensata, o los tanques y los aviones estarían en manos de gente que, en abrumadora mayoría, cree sinceramente en las teorías más demenciales del 11-S, el Holocausto y otra docena de asuntos?"

La aplastante mayoría de los árabes palestinos creen que Israel ha perpetrado los recientes ataques terroristas de París, según una nueva encuesta. Aunque a primera vista uno podría sonreír y pasar página, en realidad la encuesta de marras no es una simple curiosidad. Tiene implicaciones significativas para las oportunidades de paz en Oriente Medio.

La encuesta, de la agencia de noticias palestina Maan, fue publicada en el periódico oficial de la Autoridad Palestina, Al Hayat al Yadida. Se constató que el 84% de los palestinos cree que los ataques de París fueron “sospechosos” y que Israel “podría estar detrás”. Sólo un 9% de los palestinos reconoce que fueron obra de terroristas islamistas.

Quienes siguen los medios palestinos saben que la AP suele promover delirantes conspiranoias, a menudo por medio de Al Hayat al Yadida. El año pasado generaron histeria -e inspiraron una oleada de violencia- acusando repetidamente a “los judíos” de conspirar para dañar o destruir la mezquita Al Aqsa. El presidente de la AP, Mahmud Abás, afirmó que los judíos estaban “contaminando” la mezquita.

En los últimos años, medios y altos cargos de la AP han asegurado que Israel distribuye chocolate contaminado con la enfermedad de las vacas locas en las zonas palestinas (el director de la Defensa del Consumidor); que Israel infecta el sida a niños palestinos (el representante de la AP ante la ONU); que Israel llevó a cabo los ataques del 11-S (la radio de la AP); que Israel asesina a niños palestinos para extirparles los órganos (Al Hayat al Yadida); que Israel usa a mujeres desnudas para atraer a los jóvenes de la intifada a emboscadas policiales (Al Hayat Al Yadida).

Si esto fuera cosa de un puñado de funcionarios, entonces uno podría consolarse pensando en que podrían cerrar el grifo del odio a discreción. Por supuesto, seguiría siendo sumamente inquietante que el “compañero para la paz” de Israel estuviera intentando activamente incitar a la violencia contra Israel. Pero al menos habría una razón para esperar que la incitación podría desterrarse si Estados Unidos presionara a la AP.

Pero si la conspiranoia del odio arraiga entre la población palestina, entonces Israel se enfrenta a un problema grave y duradero. Y esto es lo  que sugiere la última encuesta y otras anteriores.

La mayoría de los sondeos palestinos se centran en el terrorismo, los asentamientos, las fronteras  y temas similares. Pero de vez en cuando los encuestadores hacen preguntas que ponen de manifiesto el gran abismo entre cómo perciben el mundo los occidentales y los árabes palestinos.

Tomemos por ejemplo la pregunta de quién cometió el 11-S. Una encuesta del PORI (Public Opinion Research in Israel) de septiembre de 2003 encontró que el 26% de los palestinos creía que había sido Israel, mientras que un sondeo de worldpublicopinion.org de septiembre de 2008 reveló que el 27% de los palestinos pensaba que el autor había sido EEUU y un 19% culpó a Israel. En una encuesta de julio de 2011, el Pew Research Center formuló la pregunta de manera distinta y encontró que el 68% de los palestinos no pensaban que los autores fueran árabes, por un 22% que sí.

No hemos visto ninguna encuesta en la que se pregunte a los palestinos si creen que existió el Holocausto. Pero según un sondeo realizado por la Universidad de Haifa en mayo de 2009 el 40% de los árabes israelíes creen que el Holocausto es un fraude. Obsérvese que  ese porcentaje sorprendente alto se da entre árabes que han estado mucho más expuestos a la modernización y el pensamiento occidental. Es probable que el número de negacionistas entre los palestinos que viven en Judea, Samaria y Gaza es incluso más alto.

¿Por qué los palestinos se creen esas cosas? Dejemos en manos de sociólogos, historiadores y científicos políticos el análisis de los factores religiosos y culturales que promueven el pensamiento conspiratorio. Sencillamente tomemos nota del hecho de que tal pensamiento está muy extendido entre los palestinos, y que las implicaciones para Israel son significativas.

Hamás en Gaza y la Autoridad Palestina en parte de Judea y Samaria disponen de un Estado de facto. A Hamás le falta algo esencial: el control total de las fronteras. El bloqueo parcial de Israel le impide hacerse con tanques y aviones de combate. La Autoridad Palestina, por su parte, adolece de otra carencia esencial: un auténtico Ejército.

Así que mientras la comunidad internacional, la izquierda judía y el Departamento de Estado norteamericano piden que Israel levante el bloqueo de Gaza y conceda soberanía a la AP, los israelíes deben preguntarse: ¿quién estaría al mando?, ¿gobernaría gente razonable y sensata, o los tanques y los aviones estarían en manos de gente que, en abrumadora mayoría, cree sinceramente en las teorías más demenciales del 11-S, el Holocausto y otra docena de asuntos?

Los adeptos del wishful thinking, que no son pocos en la Administración Obama, el New York Times y tanto grupo por la paz, miran al resto del mundo y piensan que prácticamente todos son “como nosotros”. Pero las encuestas dicen muy otra cosa.

The Algemeiner