Revista de Prensa

Por qué está remitiendo la Intifada de los Cuchillos

 

"Buenos días, Palestina", dice esta viñeta que jalea el atentado perpetrado en Tel Aviv el 21 de enero de 2015.

El último atentado de la intifada de los cuchillos ocurrió hace más de dos semanas. El cambio de estrategia de las Fuerzas de Defensa de Israel en la Margen Occidental, que incluye gestos de buena voluntad hacia los palestinos y un esfuerzo mayor en las tareas de prevención, está dando buenos resultados, refiere Yoav Zitun en el israelí Ynet.

En cuanto a la incitación, el aparato de seguridad evitó inicialmente tratar el tema, pero las recientes divisiones territoriales en la Margen Occidental han creado nuevos métodos de lucha contra los que incitan a la violencia. Al igual que las IDF intentan arrestar a individuos que hacen llamamientos al odio y al asesinato de judíos en la radio, el Ejército lleva a cabo ahora acciones similares cuando el incitamiento se produce en internet. Además, se pidió a la brigada de Gush Etzión el arresto de al menos tres palestinos que llamaban semanalmente a la violencia.

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“Lo que causa hoy los ataques son los llamamientos en Facebook, no los panfletos de las mezquitas. Arrestamos en Halhul a un incitador en Facebook que tenía miles de seguidores. A partir de entonces notamos un descenso en el número de ataques en dicha localidad. Y en el caso de que estemos tratando de reunir pruebas suficientes para un arresto, vamos a por ellos durante la noche y les advertimos”.

Yosi Kuperwasser, general en la reserva del Ejército israelí, cree que el papel del presidente de la Autoridad Palestina en los ataques a civiles israelíes es determinante y que la suspensión de la oleada de terrorismo antijudío es un movimiento táctico para no perjudicar su margen de maniobra internacional.

Lo que resultó verdaderamente novedoso en las palabras de Abás (…) fue su historia sobre los esfuerzos de la Autoridad Palestina por convencer a los estudiantes de no que perpetraran ataques. Es una historia espeluznante: Abás dijo que en una de las escuelas 70 alumnos llevaban cuchillos en las mochilas, con los que planeaban apuñalar judíos. (…) esto demuestra que Abás confía en su capacidad para frenar el fenómeno, si no para acabar con él completamente, y (…) plantea la cuestión de por qué sólo ahora ha decidido hacer algo al respecto.

La respuesta está aparentemente (…) vinculada a su decisión de lanzar una nueva ofensiva diplomática (…) y a su reconocimiento del descenso de los beneficios y el aumento de los costes de la campaña terrorista. Al menos de momento, el terrorismo de los cuchillos ha agotado su capacidad para devolver el foco al problema palestino. El ataque terrorista de Bruselas ha llevado de nuevo el tema palestino a los márgenes del sistema internacional y la asociación entre el terrorismo antioccidental y el terrorismo antijudío en Israel no beneficia a los palestinos.

En Opinio Juris, John Heieck, de la Universidad de Kent, examina la doctrina sobre las obligaciones que tienen los Estados de actuar para evitar crímenes de guerra y de lesa humanidad a la luz de lo que está sucediendo en los territorios que controla el EI.

Aplicando esta norma de la diligencia debida a los hechos de este caso, está claro que EEUU y otros países tienen el deber legal de prevenir un genocidio mayor del Estado Islámico contra los yazidíes, los cristianos y los musulmanes chiíes en Irak y Siria. La cuestión es si los esfuerzos desplegados hasta ahora han cumplido el principio de diligencia debida. Las coaliciones lideradas por EEUU y Rusia han estado golpeando al Estado Islámico con ataques aéreos desde mediados de 2014; sin embargo, la campaña genocida continúa. Además, según los informes, otros Estados de la región, como Arabia Saudí, Qatar y Turquía, han seguido ayudando a grupos radicales en Irak y Siria con armas y municiones, a pesar del genocidio contra yazidíes, cristianos y musulmanes chiíes. Bajo el principio de diligencia debida, esta ayuda y asistencia militar debe detenerse.