Revista de Prensa

¿Por qué el islam permite pegar a la mujer?

 

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Crónica de Francisco de Andrés para el diario español ABC en la que, al socaire del reciente informe de la Fundación Thomson Reuters sobre la situación de los derechos de la mujer en los países árabes, explica los principios teológicos islámicos que justifican la violencia doméstica de los creyentes hacia sus cónyuges.

En el capítulo del Corán dedicado a las mujeres, se afirma de modo expreso la obediencia de la esposa al marido –por expresa voluntad de Alá– y el derecho del esposo a golpear a su mujer. La interpretación común de los juristas islámicos ha establecido tres grados de castigo: la exhortación con palabras, la privación de sexo conyugal y los golpes corporales. Alguna traducción moderna y moderada del término usado por Mahoma opta por el mero “alejarse” de la esposa, que no tiene fundamento filológico y ha sido rechazada por la inmensa mayoría de los traductores y doctores del islam.

Sí ha triunfado, en cambio, la interpretación de los textos coránicos como la exhortación a un correctivo físico “suave” para las esposas indisciplinadas o halladas en falta. En concreto, los autores más seguidos y reconocidos en el islam, como el egipcio Yusuf al Qaradawi, el bahreiní Aal Mahmud y el saudí Al Uthaimin, aconsejan golpear a la esposa con la mano, y nunca en el rostro.

La Fundación para la Defensa de las Democracias nos ofrece un perfil completo del emir Fazlulá.

Fazlulá, también conocido como ‘el Mulá de la Radio’ por sus sermones radicales, emitidos en la zona noroeste del país, ha estado siempre entre los cuatro principales líderes del movimiento talibán de Pakistán desde su fundación, en 2007. Él diseñó la toma del poder en el valle de Swat y las zonas aledañas entre 2007 y 2009, distinguiéndose por su brutalidad contra la población civil. El Ejército pakistaní intervino sólo cuando las fuerzas talibanes de Fazlulá invadieron Buner y avanzaron hasta llegar a menos de 100 kilómetros de Islamabad, la capital del país (…).

El nuevo dirigente talibán fue uno de los primeros líderes en oponerse a la vacunación contra la poliomelitis. El año pasado ordenó orgullosamente el asesinato de Malala Yusafzai, la joven estudiante que se opuso a los talibanes, a la que acusó de violar la ley islámica. Este año se apuntó el tanto del asesinato de un general del Ejército que comandaba las operaciones contra los talibanes en el valle de Swat.

Reportaje de Ursula Lindsey para The New York Times sobre Basem Yusef, el cómico egipcio cuyo show televisivo fue suprimido por el Gobierno islamista de Mohamed Morsi por blasfemo y vejatorio para con las autoridades del país.

Un video filtrado el mes pasado mostraba a oficiales del Ejército en una reunión privada con el general Sisi en la que expresaban su preocupación por su imagen poco favorecedora en los medios de comunicación, y sugerían que parte de la solución podría consistir en obtener la “cooperación” de los propietarios de las redes de canales por satélite y los periódicos (…).

Al final de su programa del pasado 25 de octubre, Yusef se puso serio por un momento. “Es difícil ser gracioso en medio de un miedo y una violencia como esta”, dijo. “No me pondré del lado de los que me atacaron y me llamaron infiel”, continuó refiriéndose a los islamistas, “pero al mismo tiempo no estoy de acuerdo con la hipocresía de volver a los dioses y los faraones para repetir los mismos errores de los últimos 30, quizás 60 años”.

Las próximas elecciones legislativas, previstas para abril de 2014, estarán gestionadas y supervisadas por dicha compañía, con experiencia acreditada en la realización de procesos electorales.

La compañía Indra ha sido la adjudicataria de la organización de las próximas elecciones legislativas en Irak, que se celebrarán en abril de 2014, en los primeros comicios que tienen lugar desde la salida del país de las tropas estadounidenses. El grupo español ha sido elegido por el Alto Comisionado Independiente de Irak, el organismo encargado de organizar los comicios, tras un concurso internacional en el que han competido las más importantes empresas del sector. El contrato ronda los 130 millones de dólares, según consta en el pliego de adjudicación.

Dadas las circunstancias de estos comicios, en un país azotado por la violencia y con escasa experiencia electoral, el contrato incluye equipamiento electrónico y biométrico que permite el registro fiel de los votantes. En concreto, Indra deberá suministrar 22 millones de tarjetas de electores con un chip que incluye datos biográficos y biométricos.