Revista de Prensa

"Por qué apoyo la ocupación israelí"

 

ISRAEL BANDERA

El canadiense de origen libanés Fred Marún desgrana en este artículo las razones por las cuales considera necesario el control israelí de los territorios en disputa.

Mientras los líderes palestinos no acepten la existencia de un Estado judío, no hay alternativa a la ocupación israelí en la Margen Occidental. Dejar incondicionalmente la Margen en manos de terroristas obsesionados con asesinar judíos no es una opción. Las revueltas antiisraelíes que llaman al “fin de la ocupación” no implican nada en términos prácticos. No son nada más que llamamientos al odio.

Hasta que Abás –o algún otro líder palestino– encuentre el coraje y la fortaleza para alcanzar un acuerdo razonable con Israel que consagre el concepto de dos Estados para dos pueblos y proteja la seguridad de Israel, o hasta que se le obligue a hacerlo, hay solo dos alternativas: ocupación o terrorismo en la Margen Occidental, lo que no ayudaría a nadie (Gaza como ejemplo). La ocupación es la única alternativa razonable y decir otra cosa es pura hipocresía.

Liel Leibovitz explica en este artículo por qué los Gobiernos y los medios occidentales son tan proclives a creer las mentiras fabricadas contra el Estado judío.

(…) a pesar de todos sus defectos y faltas, Israel es una sociedad abierta y democrática. Sus Fuerzas Armadas tienen reglas de actuación más restrictivas que las que utilizan las europeas o las americanas. Israel (…) garantiza a los medios locales e internacionales acceso ilimitado a sus ciudades y campos de batalla. Israel, por tanto, no tiene (…) ningún incentivo para mentir sobre asuntos fácilmente verificables o hechos que ocurren en público (…)

(…) A los Gobiernos y agencias occidentales les encanta alabar, al menos de boquilla, a viles y absurdos canallas antisemitas con tal de facilitar sus relaciones comerciales con sociedades no libres, cuyos líderes culpan repetidamente a los judíos de sus propios fracasos permanentes. El precio de no hacerlo podría ser alto. El precio de hacerlo es garantizadamente bajo, especialmente cuando uno convierte el viejo antisemitismo en vestimenta elegante y lo llama antisionismo.

Edy Cohen se refiere en este artículo a la ayuda que Teherán está prestando al pequeño emirato del Golfo para superar el boicot de las naciones vecinas suníes y al precio que Doha tendrá que por ello.

Qatar pidió ayuda a Irán para superar el boicot. El país chií está ayudando a Qatar, pero nada es gratis. Una combinación de intereses, fundamentalmente económicos, llevó a Irán a prestar ayuda. Cada día, Irán envía toneladas de alimento y materias primas por barco a Qatar. Los productos iraníes han inundado los mercados y centros comerciales cataríes, de manera que Irán es ahora visto como el salvador del pequeño emirato.

Qatar tendrá ahora que agradecer y pagar a Irán por su salvación, y esa compensación llegará probablemente en el frente sirio. Qatar suprimirá sus ataques mediáticos contra el aliado sirio de Irán, el régimen del presidente Bashar al Asad, y no participará en ningún tipo de actividad antiiraní liderada por Arabia Saudí, que ha adoptado el papel del gendarme del Golfo Pérsico.