Revista de Prensa

Por primera vez en 40 años, Londres construye una base en Oriente Medio

 

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"La Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) ha mostrado su 'grave preocupación' por el uso de armamento químico en el conflicto sirio, en curso desde el año 2011"

El emplazamiento elegido ha sido el Mina Salman Port de Baréin, y a la inauguración de las obras asistieron, a principios de mes, los titulares de Exteriores británico y bareiní, Philip Hammond y Jalid ben Ahmed al Jalifa, respectivamente.

“La nueva instalación permitirá a Gran Bretaña trabajar con nuestros aliados para reforzar la estabilidad en el Golfo y más allá”, declaró Hammond.

La mayor parte de los 23.000 millones de dólares necesarios para la construcción de la base los va a aportar el emirato.

La Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) ha mostrado su “grave preocupación” por el uso de armamento químico en el conflicto sirio, en curso desde el año 2011. El empleo de dicho armamento, denuncia la OPAQ, es “inaceptable” y “violaría la legalidad internacional”, y ha pedido que se proceda contra quienes lo están utilizando.

El régimen de Damasco llegó en 2013 a un acuerdo para la erradicación de su arsenal químico, pero se ha denunciado que ha seguido empleando armas de dicha categoría con posterioridad. También se ha acusado de emplearlas a grupos rebeldes.

Funcionarios norteamericanos y expertos en seguridad consultados por el New York Times han constatado un incremento en el espionaje informático por parte de la República Islámica. No sólo eso: además se han registrado ciberataques contra el Departamento de Estado.

Las autoridades bareiníes han seguido empleando la tortura contra los detenidos después de las revueltas de 2011, a pesar de que el Gobierno aseguró que acabaría con esa práctica, según denuncia la ONG Human Rights Watch.

Las autoridades bareiníes, por su parte, se han proclamado “inequívocamente” en contra de “cualquier clase de maltrato”.