Revista de Prensa

Obama vuelve a pedir la retirada de Asad

 

El dictador sirio, Bashar al Asad.
"Un acuerdo nuclear beneficiaría principalmente a la Guardia Revolucionaria de Irán, propietaria de bienes por importe de 12.000 millones de dólares, con los que podría comerciar libremente"

El presidente estadounidense ha reiterado la necesidad de un Gobierno de unidad sin el dictador, pues a su juicio es la única manera de combatir eficazmente al Estado Islámico y acabar con la guerra civil.

Tras una reunión con sus colaboradores en el Pentágono, Obama ha asegurado que aumentará el apoyo a la oposición moderada y que las fuerzas aliadas van a seguir golpeando el corazón del Estado Islámico en Siria.

Se trata de Ain Isa, enclave estratégico situado en la línea de suministros que conecta Raqa –la capital del califato– con la frontera turca. Según el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, los terroristas del EI han retomado la localidad después de que fueran expulsados de allí por las fuerzas kurdas apoyadas por la aviación internacional.

Los terroristas atacaron el centro de la localidad en el que se encuentra la principal refinería de petróleo del país. El ejército y los combatientes chiíes se tuvieron que retirar debido a la violencia de la ofensiva, según han informado fuentes militares.

El control sobre los diferentes barrios de Baiyi ha cambiado de manos varias veces durante el conflicto.

Según las autoridades, uno de los aviones que participan en la campaña contra el Estado Islámico dejó caer accidentalmente una bomba sobre el barrio de Al Yadida, en la parte oriental de Bagdad, a resultas de lo cual murieron  ocho personas.

Ahmad Reza Purdastán, comandante de las fuerzas terrestres de Irán, aseguró que, independientemente del pacto nuclear, las relaciones diplomáticas entre su país y EEUU son inviables.

“Estados Unidos podría llegar a algunos acuerdos con nosotros en las negociaciones con el Grupo 5 + 1 (EEUU, Rusia, China, Gran Bretaña, Francia y Alemania), pero nunca tendremos una visión positiva del enemigo“, declaró Purdastán. “Nuestra enemistad con ellos radica en (…) que tratan de explotar a las naciones y encadenarlas”, agregó.

Según el secretario de Estado estadounidense, John Kerry, son muchas las cuestiones que se deben zanjar antes de que finalice el plazo para alcanzar un acuerdo, fijado para hoy martes. Su actitud es positiva y sostiene que se puede llegar a un pacto.

Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Javad Zarif, dijo que “aún subsisten algunas diferencias y estamos negociando y trabajando duro”. La responsable de política exterior de la Unión Europea, Federica Mogherini, coincidió en que la atmósfera de las conversaciones había sido “constructiva y positiva”.

La organización creada por el ayatolá Jomeini para defender la revolución islámica iraní de 1979 es, además de un cuerpo militar, una corporación industrial y financiera que acapara la cuarta parte del PIB nacional.

Fuentes diplomáticas aseguran que un acuerdo nuclear aumentaría la riqueza de la Guardia Revolucionaria, que en estos momentos maneja fondos por un importe estimado de 12.000 millones de dólares.

Fuentes diplomáticas germanas aseguran que las conversaciones con Teherán todavía pueden fracasar, a tenor de las dificultades aún existentes. “No deberíamos subestimar que quedan todavía por resolver cuestiones importantes”, afirman los diplomáticos alemanes, en el último día de negociaciones previsto en la extensión del plazo inicial, que ya expiró el pasado 30 de junio.