Revista de Prensa

Obama, neutral

 

"El viceprimer ministro turco, Besir Atalay, ha acusado a la "diáspora judía" de haber "orquestado" las recientes manifestaciones contra el Gobierno"

El presidente de EEUU ha telefoneado a su homólogo egipcio para comunicarle la neutralidad de su Gobierno ante la crisis desatada en el país africano y su deseo de que las demandas de los manifestantes sean tenidas en cuenta.

En el comunicado difundido por la Casa Blanca se señala que Obama “constató su pesar por la violencia de las protestas, en especial las agresiones sexuales contra las mujeres que se manifiestan, y reiteró su convicción de que todas las protestas deben desarrollarse de manera pacifica”.

El movimiento Tamarod, que aglutina a buena parte de la oposición antiislamista, ha hecho público un comunicado en el que anima a la gente a salir a la calle para participar en las manifestaciones contra el Ejecutivo de Mohamed Morsi.

En el texto, los opositores dicen no están pidiendo sólo la salida de Morsi, sino “que él y su grupo sean juzgados”, para lo cual piden a la Guardia Republicana que “arreste” al rais “y lo ponga ante la Justicia de forma inmediata”.

Entre los dirigentes israelíes se extiende el temor de que el colapso del Ejecutivo egipcio pueda dar al traste con el tratado de paz entre ambos países, y de que grupos extremistas se aprovechen del caos existente para lanzar ataques contra el Estado judío, bien desde territorio egipcio, bien desde la Franja de Gaza.

La violencia se cebó ayer especialmente con los barrios chiíes de la capital, donde cinco coches bomba hicieron explosión en mercados muy concurridos.

A los 46 de ayer hay que unir los 23 que murieron ayer cuando un terrorista suicida hizo detonar los explosivos que portaba en un funeral chií.

Son ya 2.500 los muertos que se ha cobrado la violencia sectaria desde el pasado mes de abril.

Todos ellos han sido acusados de pertenecer a Al Islah, organización ideológicamente próxima a los Hermanos Musulmanes egipcios.

Las autoridades de los EAU temen que la Primavera Árabe se extienda a sus dominios.

El viceprimer ministro turco, Besir Atalay, ha acusado a la “diáspora judía” de haber “orquestado” las recientes manifestaciones contra el Gobierno, y a la prensa internacional y a “fuerzas extranjeras” de haber participado en la “desestabilización” del país.