Revista de Prensa

Obama: "Aún no tenemos una estrategia" contra el Estado Islámico

 

El presidente de EEUU, Barack Obama.
"El presidente norteamericano no ve que haya que elegir entre Asad y "la clase de gente que perpetra los actos de increíble violencia que estamos viendo estos días""

«Tenemos que asegurarnos de que tenemos planes claros, de que los estamos desarrollando», dijo ayer el presidente norteamericano. Asimismo, declaró que no quiere «poner la carreta delante del caballo» y que no ve que haya que elegir entre Asad y «la clase de gente que perpetra los actos de increíble violencia que estamos viendo estos días».

«El Ejército ha ganado pero el Gobierno ha perdido», ha declarado el opositor Isaac Herzog, líder del Partido Laborista, que además ha afirmado que el primer ministro ha perdido la confianza de la ciudadanía.

También en el seno del Gobierno hay malestar. Así, ministros de gran peso como Avigdor Lieberman (Exteriores) y Neftalí Bennett (Trabajo) eran partidarios de continuar con la operación antiterrorista Margen Protector hasta el completo desarbolamiento de Hamás.

Netanyahu habría aprobado el cese permanente de las hostilidades sin consultarlo con sus colegas de Gobierno por temor a que éstos no estuvieran dispuestos a aceptarlo.

El secuestro se produjo en Quneitra en la madrugada del miércoles al jueves, según ha informado la ONU, que ha asegurado que está haciendo «todo lo posible» para conseguir su liberación e informado de que ha restringido los movimientos de los otros 81 militares que tiene desplegados en la zona.

Se desconoce quién ha capturado a los cascos azules justo cuando fuerzas rebeldes expulsaban al Ejército de Al Asad de tan importante territorio, fronterizo con Israel.

En el comunicado de renuncia, el Ejecutivo se pone a disposición del Parlamento y pide a los legisladores que conformen un nuevo Gobierno que represente «a todos los segmentos del pueblo libio».

Si bien en el texto no se mencionan las razones de la renuncia, se hace referencia los combates que milicias rivales están manteniendo en la capital con condenas a los ataques contra objetivos civiles, aunque sin atribuir responsabilidad por los mismos a bando alguno.

El tribunal que los ha condenado los ha encontrado culpables de varios actos violentos registrados durante el derrocamiento del presidente islamista. Asimismo, ha condenado a otras 43 personas a penas que van desde el año de prisión a la cadena perpetua por incidentes producidos en el mismo contexto.