Contextos

No, Israel no prefiere las dictaduras

Por Seth J. Frantzman 

ISRAEL BANDERA
"Fueron mayormente dictaduras quienes no reconocieron a Israel. Israel siempre ha tenido relaciones diplomáticas con las democracias"

Se está diciendo que Israel no solo prefiere firmar la paz con dictaduras, sino que sus recientes acuerdos con Emiratos y Baréin de hecho fomentan el autoritarismo y son una suerte de complot para el establecimiento de más dictaduras en Oriente Medio.

Se aduce que si “la gente” pudiera elegir en esos países, votaría en contra de la normalización con Israel.

Este argumento disparatado, pero según parece fascinante, es profundamente erróneo. Fueron regímenes autoritarios los que en los años 50 del siglo pasado lideraron el rechazo al establecimiento de relaciones con Israel. Movidos por concepciones extremistas y por el antisemitismo, pretendieron hacer como que Israel no existía, en una actitud propia de nacionalismos irredentistas. Esas dictaduras incitaron a una generación y lavaron el cerebro de la gente en contra de Israel, aun cuando tendían a normalizar relaciones con otros Estados con los que tenían divergencias (un ejemplo: pese al conflicto indo-pakistaní, nadie sugirió no reconocer jamás a la India).

Así pues, en primer lugar hay que decir que fueron mayormente dictaduras quienes no reconocieron a Israel. Israel siempre ha tenido relaciones diplomáticas con las democracias.

En segundo lugar, la idea de que el habitante normal y corriente de Oriente Medio se opone a Israel, por lo que éste necesita a las dictaduras, también es erróneo. La opinión pública sobre la que se ha vertido propaganda contra Israel se muestra en ocasiones hostil. Ahora bien, se trata mayormente de una aberración histórica. Israel tiene relaciones con democracias como Turquía, y los iraníes harían la paz con él si no fuera por el régimen de Teherán. Los kurdos también se habrían abierto a Israel si no hubiera sido por Sadam y después por el Irán ocupante de Bagdad. Hoy, la principal razón de que Israel no llegue a acuerdos con Irak, Siria y el Líbano es Irán.

Por otro lado, hemos de preguntarnos por qué se responsabiliza únicamente a Israel del autoritarismo en Oriente Medio, cuando todos y cada uno de los demás países del mundo tienen relaciones con Estados como Arabia Saudí. Parece que el establecimiento de relaciones con Emiratos sólo es problemático cuando quien lo hace es Israel. ¿Que Emiratos tenga relaciones con EEUU o Francia, y Suiza con Irán, está bien? Es absurdo.

Por último, la mayoría de las voces que condenan los acuerdos de Israel respaldan a regímenes autoritarios en lugares como Gaza, Qatar, Ankara o Teherán. Simplemente, no quieren que Israel mantenga relaciones con países que no les gustan.

Han de explicar por qué no hay relaciones entre Israel y el Líbano, Siria, Irán e Irak. No es por Israel sino por la intolerancia de los regímenes de esos países. Pensamos en Malasia. ¿Por qué Malasia no tiene relaciones con Israel? Por la intolerancia y el antisemitismo de su régimen, claramente, no porque Israel no quiere.

Eche un vistazo al mapa. Israel se relaciona con las democracias con normalidad, son las dictaduras las que desde hace años desdeñan a Israel. Darle a esto la vuelta y hacer a Israel responsable de los autoritarismos es una inversión de la realidad.

Israel, por otro lado, no tiene la culpa de que lo desprecie parte de la opinión pública en lugares tan lejanos como Pakistán o tan próximos como Egipto. A menudo ese desprecio es irracional, no el fruto de un análisis de méritos.

© Versión original (en inglés): Middle East Forum
© Versión en español: Revista El Medio