Revista de Prensa

No a las matanzas con armamento químico… o convencional

 

Bandera de Siria con una mano teñida de rojo estampada.

El analista turco Murat Yetkin pide que se adopten medidas para poner fin a la carnicería siria y llama la atención sobre el hecho de que la inmensa mayoría de los muertos que se ha cobrado el conflicto han encontrado la muerte en ataques con armas no químicas sino convencionales.

El primer ministro ruso, Dimitri Medvédev, ha advertido a EEUU sobre el riesgo de una escalada de enfrentamientos. Pero no es probable que Rusia entre en una guerra a gran escala con EEUU a causa de Asad. Para asegurar su propio lugar en el futuro de Siria, el Kremlin podría decidir la caída del pesado fardo de Asad y utilizarlo como moneda de cambio en futuras negociaciones con la Casa Blanca.

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Sin embargo, es ciertamente necesario improvisar nuevos pasos para un final del derramamiento de sangre y la miseria en Siria que proporcione un futuro mejor a la gente que vive allí. El discurso del ministro de Exteriores turco del 7 de abril contenía un detalle importante, pues hizo una llamada a detener todo tipo de ataques contra civiles, ya sean químicos o convencionales.

El presidente estadounidense reaccionó contra el uso de armas químicas (…) Pero, de acuerdo con los datos de la ONU, 450.000 personas han sido asesinadas con ‘métodos convencionales’. Más aún, cinco millones de personas han sido desplazadas y otras tantas han dejado el país (tres millones de las cuales están en Turquía).

Es bueno reaccionar contra las matanzas provocadas por el uso de armamento químico. Pero ¿significa esto que está bien llevar a cabo matanzas sistemáticas con medios convencionales?

El analista turco Serkan Demirtas sostiene que en su país se ha visto con buenos ojos el ataque de EEUU contra una base aérea del régimen sirio porque lo toman como una señal de que las relaciones Ankara-Washington pueden volver a florecer.

(…) los líderes turcos han subrayado que el ataque químico por parte del régimen [sirio] requiere el establecimiento de zonas seguras libres de terrorismo dentro de Siria, en consonancia con lo que el presidente Trump había mencionado previamente. El presidente Erdogan recordó este punto en su discurso del 7 de abril, reiterando la posición de Ankara sobre este asunto (…)

Cabe señalar que este ataque llega en un momento en que los líderes turcos habían empezado a poner de manifiesto con más fuerza su decepción con la nueva Administración americana, especialmente tras la reciente visita de [Rex] Tillerson [secretario de Estado norteamericano] a Ankara. Por tanto, llegó también a tiempo para reforzar los lazos turco-americanos, aunque es demasiado pronto para decir si se salvará por completo esta relación.

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Aunque las expectativas de Ankara no serán expresadas de una vez y por completo, el Gobierno turco seguirá dando su bienvenida a la primera acción llevada a cabo por la Administración Trump.

Jonathan Tobin cree llegada la hora de que la apología del terrorismo que practica la AP y su inmensa corrupción pasen factura a sus dirigentes.

En las últimas dos décadas, los líderes de la Autoridad Palestina han robado miles de millones de la ayuda internacional [a Palestina], sin que se les haya exigido rendir cuentas. Más aún, la AP colapsaría si no pudiera seguir repartiendo salarios por no trabajar a sus partidarios, que son la base de su poder político. La costosa e impopular intervención israelí en la vida palestina que podría resultar [del colapso de la AP] es la razón por la que el Gobierno de Netanyahu sigue apoyando tácitamente la continua llegada de dinero extranjero a la AP, aunque deplore la manera en que se emplea.

La AP se ha salido con la suya no solo al despilfarrar las donaciones caritativas del mundo, sino [al ejecutar] políticas que perpetúan el conflicto al que sus donantes tratan de  poner fin. Pero ni Israel ni EEUU deben acobardarse (…) por las amenazas de Abás. Los líderes del partido Al Fatah (…) temen ser vistos como blandos con los judíos o dispuestos a acabar con la guerra contra Israel, pero temen la bancarrota en la misma medida. Por eso ha llegado el momento de que alguien (…) les haga pagar un precio por su conducta criminal. Hacerlo generaría parte de la presión que Occidente necesita para hacer que la Autoridad Palestina se comporte. Se puede argumentar que la AP es demasiado incorregible para ser reformada, incluso bajo amenaza, pero hasta que alguien no lo intente no sabremos si pueden ser empujada en la dirección correcta en relación con los subsidios al terrorismo.