Revista de Prensa

Netanyahu en la Casa Blanca

 

Barack Obama y Benjamín Netanyahu.
"Kerry insiste en que EEUU no permitirá a Irán obtener armamento nuclear, a cuyo fin supedita la firma de cualquier acuerdo definitivo con la República Islámica"

Esa es la opinión del presidente norteamericano acerca del proceso de paz entre israelíes y palestinos y la necesidad de que ambas partes acerquen posiciones antes de la fecha límite de abril, en que finaliza el plazo establecido para acordar los términos de las negociaciones de paz.

En el encuentro mantenido ayer en la Casa Blanca con Benjamín Netanyahu, Obama destacó que “aún es posible crear un Estado judío de Israel y un Estado de Palestina, con ambos viviendo lado a lado en paz y seguridad”. Por su parte, el primer ministro israelí replicó que “Israel ha estado haciendo su parte, pero los palestinos no”, antes de volver a pedir a Mahmud Abás que reconozca a Israel como un Estado judío, algo que el presidente de la Autoridad Palestina se ha negado a hacer hasta el momento.

Ese fue el principal mensaje del discurso del secretario de Estado norteamericano en la Conferencia Política anual del Comité de Asuntos Públicos EEUU-Israel (Aipac), que se celebra en Washington desde el pasado sábado.

John Kerry aseguró que su país sólo firmará un acuerdo con Irán si con él se garantiza que no obtendrá armas nucleares  y  que el programa nuclear iraní tendrá únicamente propósitos pacíficos.

La operación militar desarrollada la pasada madrugada tuvo como objetivo evitar el lanzamiento inminente de misiles desde la Franja contra las localidades del sur de Israel.

Según los servicios de emergencia del enclave palestino dirigido por Hamás, el ataque de la Fuerza Aérea israelí dejó dos muertos y dos heridos.

Los proyectiles han caído en la localidad de Brital y sus alrededores, zona controlada por la organizacion terrorista Hezbolá. Uno de los cohetes ha caído cerca de un centro de enseñanza, aunque ninguno de los impactos ha causado daños personales.

Los grupos yihadistas que combaten en Siria contra el régimen baazista de Asad suelen responsabilizarse de estos ataques fronterizos, atribuyéndolos a una venganza por la intervención de Hezbolá en la guerra del país vecino.

El ataque terrorista se produjo ayer en un tribunal de la capital paquistaní, a pesar del alto el fuego de un mes anunciado por los talibanes para favorecer el diálogo con el Gobierno.

Los dos atentados simultáneos dejaron once muertos y una treintena de heridos. El portavoz de los talibanes paquistaníes ha negado cualquier relación con el ataque, que ha atribuido a un grupo yihadista disidente.