Contextos

Mujeres invisibles: secuelas de la yihad

Por Raymond Ibrahim 

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"Si bien la yihad islámica puede conducir a actos de terrorismo breves e impresionantes (masacres, decapitaciones, violaciones, iglesias bombardeadas), sus secuelas y su objetivo, la creación de “una sociedad islámica perfecta”, son impresionantes a su manera, sobre todo para las mujeres, que se convierten en miembros virtualmente invisibles de la sociedad"

A menudo se llevan a cabo masacres, decapitaciones, violaciones y demás cuando y dondequiera que los yihadistas islámicos toman el control. Menos conocidas, pero no menos reveladoras, son las secuelas de la ocupación: las reglas y leyes diarias que los yihadistas imponen una vez tienen el poder.

Tomemos, por ejemplo, la reciente ocupación de Raqqa, una ciudad del norte de Siria, por parte del Estado Islámico en Irak y el Levante (EIIL), vinculado a Al Qaeda. Primero hubo violencia abierta. Entre otros actos de barbarie, la organización yihadista atacó dos iglesias cristianas: la de la Anunciación y la de los Mártires. Rompieron sus crucifijos, quemaron sus biblias e izaron la bandera islámica en señal de victoria. Un vídeo muestra a un luchador por la libertad haciendo añicos una imagen de la Virgen María mientras lanza el grito de victoria del islam, “¡Alá akbar!”

Y ahora consideremos las reglas que organizaciones como el EIIL imponen a las gentes que viven en los territorios que ocupan, o la inevitable talibanización de sociedades dominadas por supremacistas islámicos. Un vídeo sirio de noticias muestra las siguientes nuevas leyes que el EIIL promulgó en una declaración emitida poco después de tomar Raqqa:

Los castigos son realmente severos: los taxistas estafadores se exponen a consecuencias que van de manos cortadas a cabezas cortadas; el motivo que se aduce es que su estafa puede interferir de algún modo con la actividad religiosa de un pasajero (por ejemplo, en el caso de un musulmán que intente llegar a la hora precisa a la mezquita). De forma análoga, los dueños de tiendas que no cierren durante las horas de oración deberán afrontar las consecuencias.

Todo esto sirve como recordatorio de que, si bien la yihad islámica puede conducir a actos de terrorismo breves e impresionantes (masacres, decapitaciones, violaciones, iglesias bombardeadas), sus secuelas y su objetivo, la creación de “una sociedad islámica perfecta”, son impresionantes a su manera, sobre todo para las mujeres, que se convierten en miembros virtualmente invisibles de la sociedad.

Raymond Ibrahim