Revista de Prensa

Moussaoui acusa a jerarcas saudíes de financiar a Al Qaeda

 

Bandera de Al Qaeda.
"Mahmud Zahar, uno de los líderes de la organización terrorista palestina, ha instado a los palestinos que residen en los campamentos de refugiados de los países vecinos que ayuden a 'liberar Palestina' conformando ramas locales de las Brigadas de Ezedín al Qasam para perpetrar atentados"

Zacarias Moussaoui, el único condenado en Estados Unidos por el 11-S, ha declarado desde la prisión de máxima seguridad en la que se encuentra encarcelado que entre los grandes patrocinadores de Al Qaeda se contaban miembros prominentes de la familia real saudí, y que incluso discutió con alguno de ellos un plan para derribar el Air Force One, el avión que utiliza el presidente de EEUU para sus desplazamientos.

Entre los señalados por Moussaoui se cuentan los príncipes Turki al Faisal, por entonces (finales de los 90) jefe de Inteligencia; Bandar ben Sultán, durante largo tiempo embajador del Reino en EEUU; y el magnate Walid ben Talal.

Riad, por su parte, ha negado que el Gobierno o funcionarios saudíes hayan financiado a Al Qaeda.

Mahmud Zahar, uno de los líderes de la organización terrorista palestina, ha instado a los palestinos que residen en los campamentos de refugiados de los países vecinos que ayuden a «liberar Palestina» conformando ramas locales de las Brigadas de Ezedín al Qasam para perpetrar atentados.

Asimismo, negó «cualquier interferencia» de Hamás en Egipto, justo después de que la Justicia de este país incluyera a las Brigadas en la lista de grupos terroristas tras acusarlas de perpetrar atentados en la península del Sinaí.

El referido organismo de Naciones Unidas emitió ayer una declaración en la que condenaba «en los más fuertes términos» la muerte del capitán Francisco Javier Soria Toledo en el curso de un intercambio de fuego entre las Fuerzas de Defensa de Israel y la organización terrorista Hezbolá en el sur del Líbano, muerte por la que inmediatamente pidió disculpas Jerusalén, al considerar que se produjo por fuego israelí.

Israel ha hecho notar su malestar por el hecho de que la declaración de la ONU no mencione a Hezbolá ni a los dos soldados israelíes muertos por fuego terrorista durante el enfrentamiento.

«La mayoría fueron decapitados o acribilllados», ha declarado Abdelhakim Mazab, el jefe del contingente encargado de la seguridad de la instalación, situada 100 millas al sur de la localidad mediterránea de Sirte.

El campo de Mabruk solía producir 40.000 barriles por día, pero actualmente no está en funcionamiento.