Revista de Prensa

"Me gustaría creer a Ruhaní, pero no puedo"

 

Benjamín Netanyahu.
"De los 115.000 muertos que ha provocado hasta el momento el conflicto sirio, 47.000 serían combatientes asadistas y 28.000 rebeldes. El resto serían civiles: más de 6.000 eran menores de edad"

El primer ministro israelí abogó en si discurso ante la Asamblea General de Naciones Unidas por ejercer gran presión sobre la República Islámica, «a través de las sanciones y la amenaza creíble del uso de la fuerza militar«, para que acceda a las peticiones internacionales relativas al desarrollo de su programa nuclear.

«Si se le fuerza a estar sola, Israel estará sola», proclamó.

La amenaza corrió a cargo de Jodadad Seifi, de la representación de Teherán ante la ONU, que hizo uso del derecho de réplica luego del discurso de Netanyahu ante la Asamblea General. Seifi dijo que su país tenía derecho a desarrollar tecnología nuclear «con fines pacíficos» y tachó el discurso del primer ministro israelí de «extremadamente inflamatorio».

Según las cifras facilitadas por el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos, los 30 meses de conflicto se habrían cobrado ya esa cifra formidable. De esos 115.000 muertos, 47.000 serían combatientes asadistas y 28.000 rebeldes. El resto serían civiles: más de 6.000 eran menores de edad.

Mohamed Mongey ha sido declarado culpable de usar la violencia y atacar propiedades militares durante el pasado mes de agosto, según ha informado el diario Al Ahram

Mongey fue juzgado por un tribunal militar en la ciudad de Suez.

La organización terrorista El Estado Islámico de Irak y del Levante, perteneciente a la red fundada por Ben Laden, se ha atribuido las referidas matanzas antichiíes, que se cobraron medio centenar de vidas y que ha enmarcado en una campaña criminal denominada Cosecha de los Ejércitos.