Contextos

Los palestinos, más dispuestos al compromiso que sus líderes políticos

Por David Pollock 

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"Dos encuestas realizadas en octubre por sendas empresas demoscópicas palestinas muestran una inesperada flexibilidad popular en asuntos fundamentales de un futuro acuerdo de paz con Israel, a pesar del escepticismo generalizado entre los palestinos sobre este tema. Los datos sugieren que los líderes estadounidenses, israelíes y árabes deberían prestar más atención a lo que quieren los palestinos y menos a lo que sus políticos y partidarios dicen que 'deberían' querer"

Dos encuestas realizadas en octubre por sendas empresas demoscópicas palestinas muestran una inesperada flexibilidad popular en asuntos fundamentales de un futuro acuerdo de paz con Israel, a pesar del escepticismo generalizado entre los palestinos sobre este tema. Los datos sugieren que los líderes estadounidenses, israelíes y árabes deberían prestar más atención a lo que quieren los palestinos y menos a lo que sus políticos y partidarios dicen que deberían querer.

Más concretamente, los datos sugieren que un plan que promoviera las aspiraciones palestinas, aun al precio de unas concesiones importantes, sería aceptado a nivel popular, a pesar del probable rechazo al mismo de la Autoridad Palestina (AP) y de Hamás. Este análisis se centra en las respuestas relativas a tres de las más controvertidas cuestiones para un acuerdo definitivo: los refugiados, el fin del conflicto y el reconocimiento de Israel como Estado judío. Los sondeos revelan que los palestinos de la Margen Occidental, Gaza y Jerusalén Este están considerablemente más abiertos al compromiso que Hamás o incluso la AP.

Los refugiados y el ‘derecho al retorno’

Los resultados más llamativamente moderados e inequívocos de las dos encuestas se centran en esta cuestión, y no se basan sólo en una o dos preguntas, sino en toda una batería de cuestiones relacionadas. Esta visión moderada es especialmente fuerte en Gaza, donde la mayoría de la población es descendiente de refugiados.

Dos tercios de los gazatíes dicen que los palestinos deberían aceptar que el derecho al retorno no ataña a Israel, sino sólo a la Margen Occidental y a Gaza, si ese fuera el precio para tener un Estado propio. Cuando se les pregunta por sus preferencias personales, sólo el 14% dice que “probablemente” quisiera mudarse a Israel, si pudiera. Además, la abrumadora mayoría, el 79%, aceptaría el “reasentamiento permanente” de palestinos de otros países en la Margen Occidental o en Gaza, “aunque no fueran esos los lugares de procedencia de sus familias”. Una sólida mayoría –aunque menor, del 59%– dice que sería una buena idea que “los países árabes ofrecieran una ayuda económica extra para reasentar a los refugiados palestinos en la Margen Occidental o en Gaza, pero no en Israel”.

Las posiciones también son relativamente moderadas en la Margen Occidental. Sus residentes se dividen más o menos en mitades iguales ante la idea de que los refugiados no se instalen en Israel: el 48% la acepta y el 52% se opone. Pero sólo un 5% dice que probablemente se mudara a Israel si pudiera. Además, dos tercios aceptarían el reasentamiento permanente de la diáspora palestina en la Margen Occidental o en Gaza aunque las familias de los refugiados procediesen de Israel.

Las expectativas en torno al reasentamiento de refugiados son aún más modestas, especialmente en la Margen Occidental. Ambas encuestas muestran que una sólida mayoría de residentes de la Margen Occidental piensa que, “al margen de lo que es correcto, la realidad es que (…) la mayoría de los palestinos no volverá a los territorios de antes de 1948”. Los gazatíes coinciden, pero por una mayoría más estrecha: un 61% en una encuesta y un 54% en la otra.

Israel como Estado judío

En esta cuestión, los palestinos se muestran de nuevo considerablemente más abiertos que sus líderes políticos. Si Israel “reconoce un Estado independiente palestino y pone fin a la ocupación en la Margen Occidental y Gaza”, los porcentajes de palestinos que aceptarían Israel como “el Estado para el pueblo judío” son los siguientes: Gaza, 55%; Margen Occidental, 36%; Jerusalén Este, 60%.

En marcado contraste, los líderes de la AP, del presidente Abás para abajo, han hecho constantemente hincapié en que “jamás” accederán a esa formulación. Hamás sigue insistiendo en que nunca reconocerá a Israel, y mucho menos su carácter judío. Así pues, ambos regímenes mantienen una posición mucho más rígida que la expresada por buena parte de su propio pueblo.

El fin del conflicto

Por lo que hace a esta cuestión fundamental (pero rara vez planteada), se preguntó a los palestinos si una solución de dos Estados debería a) “poner fin al conflicto y abrir un nuevo capítulo en la historia palestina” o b) “no poner fin al conflicto, y la resistencia debería continuar hasta que se libere toda la Palestina histórica”. En la Margen Occidental eligieron “el fin del conflicto” por un amplio margen, 50% vs. 37% (el resto dijo no tener opinión al respecto). Mientras, los gazatíes están divididos casi en partes iguales: 47% vs. 49%. Los palestinos de Jerusalén Este, que tienen un contacto diario con los israelíes, eligieron decididamente el “fin al conflicto”, por un margen del 73 al 22%.

En relación con esta pregunta de largo plazo hay una cuestión más inmediata: ¿debería Hamás “dejar de llamar a la destrucción de Israel y aceptar una solución de dos Estados basada en las fronteras de 1967?”. Los resultados son más claros en Gaza, donde ambas encuestas indicaron que hay más personas a favor que en contra de este radical y pacífico giro político. En la Margen Occidental también se mostraron claramente a favor en una encuesta, por un margen de 58 a 30%; la otra encuesta, con un margen de error ligeramente superior, sostiene que se opone una estrecha mayoría.

Aquí, sin embargo, las opiniones de los palestinos de Jerusalén Este tienden a ir en la dirección contraria: el 36% dice que Hamás debería aceptar la paz con Israel, pero son más –el 47%– los que dicen que no. Una proporción inusualmente alta, el 17%, se niega a responder a la pregunta. Este panorama sorprendentemente dividido podría reflejar la creciente presencia o influjo de Hamás entre los palestinos de Jerusalén Este, muchos de los cuales se sienten abandonados por Israel y por la AP.

NOTA. Las encuestas, llevadas a cabo mediante entrevistas personales, fueron realizadas por dos reputadas empresas demoscópicas palestinas entre el 3 y el 19 de octubre. Una de ellas se hizo con un muestra representativa de 732 palestinos residentes en la Margen Occidental o Jerusalén Este y 468 gazatíes, con un margen de error de aproximadamente el 3,7 y el 4,1%, respectivamente. La otra, realizada por el Centro Palestino de Opinión Pública, con sede en Beit Sahur, en la Margen Occidental, utilizó muestras representativas de 500 individuos en la Margen, Gaza y Jerusalén Este, con un margen de error de aproximadamente el 4% en cada territorio. Se puede acceder a los detalles metodológicos completos bajo petición.

© Versión original: Fikra Forum
© Versión en español: Revista El Medio