Contextos

Lección magistral de los Tamimi sobre manipulación mediática

Por Petra Marquardt-Bigman 

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"Los Tamimi por lo común pueden contar con una cobertura de sus actividades ausente de crítica por parte de los medios, que incluso llegan a mostrar abiertamente sus simpatías hacia ellos""¿Mohamed se rompió el brazo mientras huía de un tanque israelí, como dice su padre, o se lo rompió mientras estaba tranquilamente sentado en su casa, al ser herido por los botes de gases lacrimógenos lanzados por las IDF contra la casa de los Tamimi, como sostiene su madre? La respuesta que sugiere una comprobación de diversas entradas relevantes en los muros de Facebook de Basem y Nariman es: ninguna de las anteriores""Peor aún que sus mentiras y su desvergonzada manipulación de los medios –a los que, a fin de cuentas, les encanta tragarse la clase de historias que los Tamimi están más que dispuestos a proporcionarles– es su despiadada explotación de sus hijos"

En una entrada reciente en la que me centraba en la cínica explotación que Basem y Nariman Tamimi hacen de sus hijos, a los que emplean como accesorios de utilería en sus intentos de provocar enfrentamientos con las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF) y así hacer estallar una tercera Intifada, señalé que los Tamimi por lo común pueden contar con una cobertura de sus actividades ausente de crítica por parte de los medios, que incluso llegan a mostrar abiertamente sus simpatías hacia ellos. El ejemplo más llamativo de la estrecha relación que esta familia ha forjado con los medios es, probablemente, el sentido homenaje que apareció en la portada del New York Times Magazine en marzo de 2013, realizado por el escritor norteamericano Ben Ehrenreich tras ser huésped de los Tamimi durante tres semanas.

Así las cosas, no es ninguna sorpresa que ahora los Tamimi se sientan libres de contar a los medios cualquier historia que convenga a sus propósitos. Su absoluto desprecio por los hechos y la facilidad con la que inventan una historia que refuerce su imagen de honestos defensores de una noble causa quedó de manifiesto con el reciente intento (ampliamente cubierto por la prensa) de un soldado de las IDF de detener a Mohamed (alias Abú Yazan), su hijo de 12 años, por lanzar piedras. Como mostraba el vídeo viral, el soldado, completamente armado, fue golpeado y mordido por un grupo formado fundamentalmente por mujeres y niñas (entre ellas Ahed, hija de los Tamimi); al final, el soldado soltó al niño y se retiró.

La mayoría de los padres que vean este vídeo probablemente se estremecerán al imaginar a sus propios hijos ocupando el lugar de Mohamed Tamimi. Pero, según una información de la CNN, Basem se mantuvo lo suficientemente tranquilo como para filmar el intento de detención de su hijo desde una distancia segura; explicó a la CNN que su familia y él graban “habitualmente”  todas las protestas “para tener un archivo del conflicto y recopilar lo que según él son pruebas de los abusos israelíes”.

Un elemento que, sin duda, aumentaba el impacto emocional del vídeo es el hecho de que Mohamed llevaba escayolado el brazo izquierdo. Las diversas explicaciones ofrecidas por Basem y Nariman acerca de cómo se produjo la lesión de su hijo revelan su falaz modus operandi y su confianza en unos medios acríticos y que simpatizan con ellos.

Antes de documentar detalladamente las invenciones de Basem y Nariman Tamimi, conviene señalar que el brazo herido de su hijo no sólo reforzaba el impacto del video viral, en el que aparecía un niño aparentemente asustado y con un brazo escayolado, sino que aumentó enormemente el ulterior sentimiento de victoria de su familia y sus partidarios. Como suele decirse, una imagen vale más que mil palabras, y esta imagen, ampliamente difundida, con la que los Tamimi celebran su victoriaconvierte al niño herido y asustado, mostrado ante el mundo como víctima del brutal ataque de un soldado armado hasta los dientes, en un pequeño Supermán que sólo necesita un brazo para lanzar por los aires al desventurado soldado.

Tamimi kids shatter IDF myth

Por lo que respecta a los Tamimi, es un autentico juego de niños “hacer pedazos el mito del Ejército sionista”. Ni que decir tiene que si el “Ejército sionista” fuera tan brutal y de gatillo fácil como suelen decir los Tamimi, su heroico hijo habría acabado, en el mejor de los casos, con los dos brazos rotos.

Pero ¿cómo se rompió el brazo izquierdo Mohamed Tamimi, alias Abú Yazan? Un periodista que, al parecer, formuló esta pregunta a Basem, dice lo siguiente:

Según su padre, (…) se rompió la muñeca al huir de un tanque israelí en su pueblo; por eso llevaba una escayola.

Al parecer, el periodista no se dio cuenta de que sería bastante raro que las FDI condujeran un tanque por un pueblo y que los niños tuvieran que “huir” de él. Parece que el reportero no cuestionó esas afirmaciones, y que no hay pruebas que las apoyen.

Pero la cuestión de cómo se rompió el brazo izquierdo Mohamed Tamimi también surgió en una entrevista a Nariman, la madre, que no sólo ofreció una explicación completamente distinta –como aparece destacado en la imagen inferior–, sino que empleó lo que, como se demostrará, es una historia inventada para justificar la participación de sus hijos en los enfrentamientos que suelen provocar con los soldados:

‘No hay lugar seguro’. Todos los hijos de Nariman, incluso el más pequeño, de nueve años, participan en las manifestaciones de Nabi Saleh. Dice que no deja a sus hijos en casa durante las mismas porque ni siquiera allí están a salvo. En las fotos, el niño al que retienen lleva el brazo escayolado; según su madre, la lesión se produjo cuando las fuerzas israelíes atacaron su casa tan sólo dos días antes del incidente del viernes. “En las fotos pueden ver que lleva escayola”, dice Nariman. “El soldado lanzó gases lacrimógenos en la casa y nos rompió las ventanas; una de los botes metálicos que entraron le dio en el brazo y le rompió la muñeca”. “Así pues, no hay ningún lugar seguro en Nabi Saleh, dentro o fuera, pero los niños se traumatizan menos entrando fuera y afrontando sus miedos que escondiéndose aquí dentro; eso los hace sentirse mejor, psicológicamente”, insiste Nariman.

De nuevo, no hay pruebas del supuesto ataque a la casa de los Tamimi.

Así pues, ¿Mohamed Tamimi se rompió el brazo mientras huía de un tanque israelí, como dice su padre, o se lo rompió mientras estaba tranquilamente sentado en su casa, al ser herido por los botes de gases lacrimógenos lanzados por las IDF contra la casa de los Tamimi, como sostiene su madre?

La respuesta que sugiere una comprobación de diversas entradas relevantes en los muros de Facebook de Basem y Nariman Tamimi es: ninguna de las anteriores.

La historia de Nariman parece ser una completa invención, improvisada en ese momento para justificar por qué no sólo permite sino que fomenta que incluso su hijo menor participe habitualmente en protestas ideadas para provocar enfrentamientos con los soldados de las FDI.

El 25 de agosto a las 7:40 PM (todas las mencionadas son horas de Israel), Nariman Tamimi anunció en una entrada de su página de Facebook que su hijo Abú Yazan se había roto el brazo; una traducción bastante literal de su entrada sería: “Abú Yazan está herido, su mano está rota, mil deseos de recuperación, ¡oh grande!”.

Aproximadamente una hora después, a las 8:46 PM, Nariman publicaba una actualización en la que incluía una foto subida a su página a través del móvil.

NTamimi 2nd FBpost on broken arm

Curiosamente, la foto que decidió subir tenía varios años; puede verse, por ejemplo, en una entrada de noviembre de 2012 en el blog de la sección francesa del tristemente famoso Movimiento de Solidaridad Internacional (dicha entrada incluye también un vídeo en el que se muestra a un pequeño grupo de niños –entre ellos Ahed y su hermano Mohamed– que gritan a unos desconcertados soldados y hacen todo lo posible por provocarlos).

2012 pic of boy and jeep

Cualquiera sabe por qué decidió subir esta vieja fotografía, pero el texto que añadió es bastante claro. Una vez más, la traducción más próxima al original sería:

Cuando estás herido, con la mano rota, te la metes en la camiseta, te metes el borde de la camiseta en la boca y sigues golpeando a la ocupación con tu piedra pura; entonces eres mi hijo, Abú Yazan, que Alá te devuelva a mí con salud, oh madre.

El mensaje que Nariman Tamimi envía aquí a su hijo está claro: no importa que te hayas roto el brazo mientras tiras piedras contra un jeep del Ejército; rehazte y sigue lanzando piedras. Es un ejemplo escalofriante de la despiadada presión que los Tamimi ejercen sobre sus hijos.

Ambas entradas de Nariman Tamimi suscitaron numerosas respuestas, en las que la gente expresaba su preocupación y deseaba una pronta recuperación. En respuesta a una pregunta sobre lo que había sucedido exactamente, publicada por el usuario Sheerin al Araj a las 8:56 PM, Nariman respondía algo más de media hora después, a las 9:35 PM:

Se cayó mientras lanzaba piedras contra el jeep, y se rompió la mano.

Apenas dos minutos después, a las 9:37 PM, explicaba en otra entrada:

Bendito sea Alá, se cayó al darle a un jeep; se rompió la mano, y existía la posibilidad de que fuera operado, pero, bendito sea Alá, la fractura volvió a su sitio, le pusieron una escayola y se va a casa.

Poco después, otro intercambio indicaba que incluso ciertos admiradores de los Tamimi empezaban a creer que se estaban pasando. A las 9:46 PM, Sheerin al Araj escribía: “Que Alá te proteja, qué va a pasarte, basta, es suficiente”. Dos minutos después, la respuesta, bastante escalofriante, de Nariman Tamimi es: “O victoria o martirio; todo saldrá bien”.

NTamimi Victory or martyrdom

A las 10:24 PM, Basem Tamimi compartía en Facebook su versión del incidente; subió una imagen de su hijo con la escayola, acompañada de comentarios en inglés y en árabe. El texto en árabe decía: “Que Alá te cure, Mohamed/Abú Yazan. En un enfrentamiento con las fuerzas de ocupación, se vio rodeado por botes de gases lacrimógenos, se cayó y se rompió la mano. ¡Que tengas salud, oh héroe!”. Tamimi añadía en inglés: “Hoy las Fuerzas de Ocupación de Israel (FOI) atacaron la localidad de Nabi Saleh. durante los enfrentamientos mi hijo Mohamed resultó herido y se rompió el brazo. Palestina libre”. Nariman Tamimi compartió esta entrada en su muro a las 11:13 PM.

La versión de Basem, naturalmente, era lo bastante vaga como para permitir que ambos rellenaran los detalles y dramatizaran lo necesario cuando pocos días después les preguntaron cómo se había roto el brazo su hijo. El padre prefirió la terrible versión del tanque que avanza por el pueblo y obliga a su hijo a huir aterrado; su esposa, en cambio, vio necesario inventarse una versión muy diferente en la que las IDF atacaban su hogar, porque quería justificar su insistencia en que para sus hijos era mejor que los enviara fuera de casa a enfrentarse con los soldados.

Ambos, evidentemente, contaban con la credulidad de los reporteros y no esperaban que les pidieran pruebas. Su hijo llevaba un brazo escayolado, ¿quién dudaría que, de una u otra forma, la culpa era de un salvaje acto de las brutales “FOI”? No cabe sino preguntarse cuántas veces habrán empleado los Tamimi esta misma jugada sin que los hayan pillado.

Pero peor aún que sus mentiras y su desvergonzada manipulación de los medios –a los que, a fin de cuentas, les encanta tragarse la clase de historias que los Tamimi están más que dispuestos a proporcionarles– es su despiadada explotación de sus hijos. En los comentarios que responden a la entrada de Nariman se descubre que ya era la segunda vez que su hijo Mohamed se rompía el brazo, es de suponer que en circunstancias similares. Pero cuando un amigo preocupado sugirió que ya era “suficiente” y que era el momento de parar, Nariman respondía desafiante: “O victoria o martirio”. Es algo terrible, pero dada la forma en la que los Tamimi han explotado a sus hijos hasta ahora, no parece descabellado pensar que, en última instancia, considerarían el “martirio” de uno de ellos una “victoria”.

Y no se equivoquen: la victoria por la que luchan los Tamimi no es la pacífica coexistencia entre el Estado judío de Israel y un Estado palestino árabe-musulmán. En diversas entrevistas publicadas en páginas que se oponen a la existencia de Israel como Estado judío –como la página promotora de odio Mondoweiss y The Electronic Intifada (desde la que una entrevista realizada por el tristemente célebre Max Blumenthal fue reproducida en la web de las Brigadas de Al Qasem)–, Basem Tamimi ha señalado que es un decidido defensor de la denominada solución de un solo Estado, que absorbería al único Estado judío del mundo en otro de mayoría árabe-musulmana.