Contextos

Las fraudulentas elecciones sirias

Por Michael J. Totten 

asad siria elecciones
"Incluso tiranos cubiertos de sangre como Bashar al Asad creen que se podrán beneficiar, al menos algo, si fingen adoptar nuestra estructura política"

Ayer, Siria celebró elecciones presidenciales y Bashar al Asad las va a ganar, probablemente con el 99% de los votos.

Ni el mayor idiota del mundo en cuestiones de política creerá que esto es algo real, así que, ¿para qué preocuparse siquiera? Sucede porque Estados Unidos es la única superpotencia mundial.

La comunidad internacional, tal y como es, espera que se celebren elecciones prácticamente en todas partes, y eso es porque Estados Unidos espera que se celebren elecciones prácticamente en todas partes. Como EEUU es quien domina, nuestras preferencias son las que se vuelven mayoritarias.

Si lo dudan, pregúntense si cabría esperar que se celebraran elecciones democráticas en todas partes si la Alemania nazi y el Imperio Japonés hubieran ganado la II Guerra Mundial y hoy siguieran sin haber tenido que ser reconstruidos. Alemania y Japón no controlarían cada centímetro de la tierra, pero seguro que marcaban la pauta internacional.

Y pregúntense si la comunidad internacional esperaría elecciones democráticas si la Unión Soviética hubiera ganado la Guerra Fría. ¿Y si hubiera sido Estados Unidos el que se viniera abajo? ¿Y si, en vez de que la OTAN se hubiera extendido hacia el Este, el Pacto de Varsovia hubiera llegado hasta Gran Bretaña y Francia? ¿Cabría esperar que hubiera elecciones en todo el mundo? No veo por qué. Los países que no hubieran ya sido invadidos y conquistados por Moscú, o destruidos por sus peones, harían todo lo posible por evitar semejante destino, tal y como Armenia y Kazajistán están haciendo ahora.

Sin embargo, en el mundo en el que vivimos, donde la única superpotencia mundial es una democracia liberal, las elecciones son consideradas la norma. Aberraciones políticas como Muamar Gadafi ni siquiera fingían creer en las elecciones (sostenía, en su absurdo Libro Verde, que las elecciones permitían que el 51% del país oprimiera al 49%), y miren lo que le ocurrió. Su régimen, finalmente, fue hecho saltar por los aires para caer en el olvido, y no por un cowboy como George W. Bush, sino por el pacífista Barack Obama.

Incluso tiranos cubiertos de sangre como Bashar al Asad creen que se podrán beneficiar, al menos algo, si fingen adoptar nuestra estructura política. Rusia puede, incluso, aparentar que se cree el resultado de las elecciones sirias; el régimen iraní y sus medios bajo control estatal seguro que lo hacen.

No nos beneficia en absoluto que un monstruo como Asad finja ser un demócrata. Pero ¿acaso sería mejor vivir en un mundo en el que la norma internacional fuera complacer a uno o dos imperios totalitarios?

World Affairs Journal