Revista de Prensa

La yihad incendiaria

 

fuego

El primer ministro Netanyahu sostiene que algunos de los fuegos que han devastado Israel estos días fueron actos de terrorismo. Ariel Koch explica en este artículo los orígenes de esta táctica y sus consecuencias.

Los incendios han servido a los palestinos como arma al menos desde comienzos del siglo XX. Fueron utilizados (…) durante las intifadas, cuando individuos y grupos quemaban bosques en Israel con el objetivo de provocar daños económicos y psicológicos. (…) no sólo los palestinos han utilizado este arma, también Hezbolá, que deliberadamente lanzó cohetes Katiusha durante la segunda guerra del Líbano contra los bosques de Galilea.

En noviembre de 2007, miembros de un foro online vinculado a Al Qaeda publicaron mensajes en los que se promovía la quema bosques en el marco de la yihad. Años después, seguían apareciendo informes que vinculaban el yihadismo con grandes incendios en Rusia, España y otros países. (…) El décimo número de ‘Inspire’ [revista de Al Qaeda] explicaba cómo puede uno provocar ataques terroristas catastróficos (“operaciones”) con solo una pequeña caja de cerillas. De esa manera, uno puede dañar “hoteles, comercios, casas de madera, bosques y huertos de infieles”. (…) Los perpetradores [en Israel] han perfeccionado su arte aprendiendo cuándo el tiempo es ideal para un fuego –aire seco y vientos de Levante– y lo que se necesita para iniciar un incendio letal. (…)

Sin embargo, puede que los fuegos tengan un efecto contrario. (…) Los incendios no dejan lugar para el debate político y religioso. Judíos, musulmanes, cristianos, drusos y el resto de la sociedad israelí mostraron solidaridad y se alistaron para ayudar a evacuar a los residentes. Estados de todo el Mediterráneo hicieron llegar a Israel ayuda para sofocar los incendios, y la Autoridad Palestina también contribuyó con dinero. Parece que una amplia gama de partidos se opone a estos incendios, lo que hará que se sumen a la lucha inflexible contra los yihadistas que los provocaron.

La reciente oleada de incendios en Israel está provocando duras intervenciones políticas, que muchos consideran un incentivo para que los culpables sigan atacando de esa forma los intereses del país. El analista Reuven Berko cree, sin embargo, que la solidaridad demostrada por los israelíes de distintos credos demuestra que aún quedan esperanzas para la paz.

Los países árabes de nuestro entorno lucen secos y desolados, y hacia el norte los bosques de Siria y el Líbano están ardiendo. (…) el historiador del siglo XIV Ben Jaldún describió a los vándalos árabes como langostas que devoran la vegetación y la tierra, y dijo que cualquiera que contemplara desde el exterior las tierras conquistadas por los árabes vería pruebas de cómo colapsó esa cultura y la tierra ya no volvió a ser [la misma].

A pesar de eso, la ayuda y la acogida de muchos árabes israelíes a los judíos que han sufrido pérdidas en los incendios muestra la esperanza de que sigue en pie un puente hacia la paz, aunque sea de madera; siempre y cuando los incitadores de la Lista Árabe Unida no lo quemen.

Hanin Ghaddar, del Washington Institute, trata en este artículo sobre la importancia de la toma del aeropuerto de Tal Alfar, en Irak, por milicias patrocinadas por Irán. Para la autora, se trata de un objetivo clave en la estrategia del régimen de los ayatolás de alcanzar la hegemonía en la región.

Aunque las UMP [siglas en de las Unidades de Movilización Popular, milicia chií patrocinada por Teherán] no han anunciado ningún plan específico para avanzar, la ciudad situada justo al norte del aeropuerto podría ser su próximo objetivo. Irán no tiene frontera con Siria, pero Tal Afar –situada unos 65 kilómetros al oeste de Mosul, en la ruta principal hacia Siria– podría proporcionársela. Si sus aliados capturan efectivamente la ciudad, Irán podría establecer un corredor desde la provincia fronteriza iraquí de Diyala (…) En el otro lado de Siria, las fuerzas apoyadas por Irán ya tienen múltiples rutas hacia el Líbano, vía Qusair y otras localidades en la región de Qalamún.

Aunque un corredor terrestre podría no tener mayor importancia para Teherán en términos de traslado de armamento [ya se está haciendo por aire y por mar], podría proporcionarle una amplia plataforma para proyectar su poder y establecer una presencia continua en Irak, Siria y el Líbano. (…)

Si Irán tiene éxito, los tres países cogidos en el centro de esta estrategia podrían perder lo que les queda de soberanía.