Revista de Prensa

La peligrosa polarización de la sociedad egipcia

 

El general Sisi, presidente de Egipto.

El activista liberal egipcio Mohamed Noseir denuncia la división reinante en Egipto, alimentada en gran parte, sostiene, por la manera excluyente que tiene la clase dirigente de entender el juego político.

La completa marginación de los opositores los aboca a elegir entre dos posibilidades: convertirse en ciudadanos intolerantes y prejuiciosos o en potenciales extremistas que podrían explotar en cualquier momento. Incluso si asumimos que la oposición es una clara minoría, vivir bajo tales condiciones es ciertamente poner a toda la sociedad en riesgo.

Mientras tanto, la adscripción al régimen gobernante otorga al otro segmento de la sociedad una falsa impresión de que todo está bien. Esta parte de la sociedad tiende a expandir su ignorancia discutiendo incesantemente, y siempre hará todo lo que esté en su mano para no repetir la desagradable experiencia de ser gobernada por sus oponentes.

(…)

Los egipcios necesitan ser reunidos como una sola nación con diversas opiniones. Esto requiere un gobierno audaz y ciudadanos maduros que puedan entender el valor de este objetivo y cumplan con él.

Sharit Zehavi, mayor en la reserva de las Fuerzas de Defensa de Israel, es también fundador de ALMA, una organización especializada en la seguridad de la frontera norte de su país. En este trabajo se refiere al reciente intercambio de fuego en esa zona entre Israel y Siria, y lo que puede deparar en el futuro.

Desde la caída de Alepo, el bando chií parece estar ganando (aunque los grupos rebeldes tuvieron algunos éxitos en los últimos días). Esto conduce a un aumento de la autoconfianza del eje chií, que disfruta de un sustancial respaldo ruso. Esto se expresa no solo en la nueva política hacia Israel, también en los procesos que se desarrollan en el Líbano (…).

(…) una nueva situación se está creando en Siria, diferente de a lo que Israel ha estado acostumbrado en los últimos cinco años. La amenaza de que Hezbolá se despliegue a lo largo de la frontera del Golán y, de hecho, adquiera el control desde el Mar Mediterráneo a la frontera de Jordania es ahora más grande que nunca. El Ejército sirio no es lo suficientemente fuerte para conservar todas las zonas ‘liberadas’ de los rebeldes, y es razonable pensar que tanto Hezbolá como Irán se esforzarán por mantener la presencia de la propia Hezbolá en las áreas fronterizas con Israel.

El analista australiano David Singer considera que la estrategia estadounidense respecto al conflicto palestino-israelí representa una oportunidad para reparar la fractura entre republicanos y demócratas en el Congreso de EEUU, siempre que la Casa Blanca respete tres decisiones adoptadas en su día por mayoría bipartisana.

Respaldar los compromisos escritos del presidente Bush al primer ministro israelí Sharón del 14 de abril de 2004, para alentar la retirada unilateral de Israel de Gaza y parte de la Margen Occidental y otorgar a la hoja de ruta del Cuarteto y Bush la oportunidad de poner fin a un conflicto que lleva sin resolverse 85 años.

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[El acuerdo de republicanos y demócratas] en que la aprobación de la resolución 2334 del Consejo de Seguridad de la ONU socava la tradicional posición de EEUU de oponerse y vetar las resoluciones (…) que traten de imponer soluciones relativas al estatus final o sean unilaterales y antiisraelíes, revirtiendo décadas de acuerdo bipartisano.

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Confirmar a la gobernadora de Carolina del Sur, Nikki Haley, como embajadora ante la ONU.

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La política de Trump para resolver el conflicto árabe-judío necesita basarse en esas tres decisiones apoyadas masivamente por ambos partidos, garantizando que el Congreso respaldará mayoritariamente el apoyo de Trump a las propuestas de paz de Israel en las negociaciones con los árabes palestinos, cuando -en su caso- llegue el momento.