Contextos

La paranoia antijudía de Roger Waters

Por Jonathan Marks 

roger waters
"Waters, que ha actuado en Turquía (tras los acontecimientos de la plaza Gezi) y en Rusia, ha sido noticia recientemente por escribir una carta a sus colegas músicos, en la que les pide que no actúen en Israel hasta que éste deje de violar 'la ley internacional y los principios universales de los derechos humanos'"

Si se quiere indignar a los partidarios de los boicots contra Israel, no hay más que señalar, como ha hecho Larry Summers, que dichos boicots son “antisemitas en sus efectos, si bien no necesariamente en sus intenciones”. Summers ha calificado de “aborrecible” el más reciente intento de boicot por parte de la American Studies Association (ASA) porque, al mismo tiempo que, “de entre todos los países del mundo de los que podría pensarse que violan los derechos humanos”, elige a Israel para condenarlo, ignora la “amenaza existencial” que afronta el país.

Actualmente, si uno realiza una acusación como ésa es probable que le protesten con el argumento de que los “principios fundamentales” del movimiento pro-boicot “incluyen la oposición a toda forma de racismo, incluidos el promovido por Estados y el antisemitismo”, además de increparle diciendo que lo que está intentando es distraer a la gente del tema principal. ¿Por qué, entonces, Roger Waters, exlíder de Pink Floyd, es un héroe de este movimiento?

Los partidarios del boicot académico propuesto por la American Studies Association (aquí pueden leer más sobre este tema) han exhibido como un trofeo la carta de apoyo de Waters a su causa. Pero no sólo la ASA, sino el movimiento al completo, ha estrechado entre sus brazos al músico.

Waters, que ha actuado en Turquía (tras los acontecimientos de la plaza Gezi) y en Rusia, ha sido noticia recientemente por escribir una carta a sus colegas músicos, en la que les pide que no actúen en Israel hasta que éste deje de violar “la ley internacional y los principios universales de los derechos humanos”. Su descripción de Israel como Estado segregacionista no avergonzará a los partidarios del boicot, la desinversión y las sanciones (BDS), que emplean esa misma descripción, pero lo que dijo en una reciente entrevista debería hacerles vacilar.

No me refiero a la obligada comparación entre Israel y la Alemania nazi. Si bien puede que Waters escandalizara a alguien cuando dijo que los “paralelismos [entre el trato de Israel a los palestinos] con lo que pasaba en Alemania en los años 30 son abrumadoramente evidentes”, semejante tipo de vileza es algo habitual en los círculos pro-boicot. En lo que pienso es en esta declaración.

El lobby judío es extraordinariamente poderoso aquí, especialmente en la industria en la que trabajo, la de la música, y en el rock and roll, como dicen. Os prometo, sin dar nombres, que he hablado con gente que está aterrorizada (…) Me ha dicho: ‘¿No te preocupa tu vida?’

Waters no ha sido entrenado como es debido. En el movimiento BDS se supone que tienes que referirte a tus objetivos como sionistas (porque es correcto considerar protonazis a la gente que apoya el proyecto nacional israelí) o pro-Israel. Con ese “lobby judío” se le cae la careta. Uno no tiene que creer que a Roger Waters no le gustan los judíos para creer que su modo de pensar, en general, lo mismo que el de muchos de sus compañeros de armas, está contaminado por una mitología antisemita. Repetimos: Roger Waters cree que hay un poderoso lobby judío en la industria musical que puede ir a matarlo.

Waters no se ha disculpado por esos comentarios, y sus fans de la comunidad pro-boicot siguen “cómodamente adormecidos” respecto a sus declaraciones. Siguen considerando que su apoyo es una gran bendición.

Commentary