Revista de Prensa

La ONU arremete contra Israel

 

ONU
"La guerra de Siria y la dureza del castigo a los Hermanos Musulmanes en Egipto centrarán las discusiones de la cumbre de la Liga Árabe en Kuwait"

La responsable sectorial de la ONU acusó ayer al Gobierno israelí de violar continuamente los derechos humanos en los territorios en disputa. Según Pillay, “las actividades relacionadas con los asentamientos israelíes y la violencia de los colonos está en el centro de muchas violaciones de los derechos humanos en Cisjordania, incluyendo Jerusalén Este”.

Pillay destacó también que los asentamientos tienen un impacto en el derecho a la autodeterminación de los palestinos y “violan un espectro de derechos sociales, culturales, civiles y políticos”. Finalmente, lamentó que Israel no detenga sus actividades en los territorios en disputa “a pesar de los múltiples llamamientos” para evitar “los actos de violencia de los colonos”, que continúan con “consecuencias devastadoras para los civiles palestinos”.

La primera sesión del encuentro, que se inicia hoy, estará centrada en discutir sobre el conflicto sirio con la participación del líder del bloque opositor, Ahmad Jarba, quien se dirigirá hoy a los líderes árabes en el acto de apertura.

Otro aspecto polémico que será dirimido en esta cumbre es la posición de los países árabes sobre los Hermanos Musulmanes, una cuestión que amenaza con abrir una brecha con Egipto.

La solicitud la hizo pública ayer el ministro de Exteriores, Gebran Basil, horas antes de reunirse con los líderes de la Liga Árabe en la cumbre de Kuwait. Basil reclamó esa colaboración para poder hacer frente a las consecuencias que la guerra de Siria está teniendo en su país.

Según Basil, el conflicto sirio “está amenazando la existencia del Líbano”, lo que “crearía también un peligro para toda la humanidad, ya que si el modelo libanés se desvanece habrá un gran choque de civilizaciones, religiones y todos los aspectos o diferencias del mundo”.

El sedicente primer ministro de las milicias opositoras, Ab Rabo al Barasi, ha declarado a una televisión local que la devolución del buque interceptado por la Armada estadounidense con una carga de crudo ilegal es condición indispensable para iniciar las negociaciones solicitadas por Trípoli.

Los rebeldes, que mantienen bajo su control tres puertos petroleros, exigen también la liberación de los tres combatientes que iban en el buque cuando fue abordado para sentarse en la mesa de negociación.

Según han recogido las cámaras de Al Manar TV, el diplomático europeo expresó ante un monumento dedicado a Hezbolá “su admiración por las grandes conquistas para el Líbano y la liberación de la tierra y del pueblo” realizadas por la organización terrorista chií.

Las declaraciones se hicieron junto a un museo natural en el sur del Líbano dedicado a «preservar los lugares donde viven los muyahidines, para dar al pueblo la oportunidad de familiarizarse con la experiencia única de la resistencia islámica contra el enemigo israelí”.

El ataque se produjo en Reida (este), cuando hombres armados a bordo de varios vehículos abrieron fuego contra un puesto militar. Fuentes del Ejército atribuyen el atentado a la organización Al Qaeda de la Península Arábiga.