Revista de Prensa

La nueva estrategia de Hamás

 

Hamás

El Jerusalem Post editorializa sobre los graves incidentes registrados el viernes en la frontera entre Gaza e Israel y arremete contra la organización terrorista islamista que detenta el poder en el referido territorio palestino.

Hamás ha cambiado de táctica. Con el sistema misilístico de defensa ‘Cúpula de Hierro’, el fuego cohetero y de mortero contra los civiles israelíes dejó de ser efectivo. [Y] la tecnología israelí para detectar los túneles subterráneos (…) ha empezado a neutralizar también esa amenaza.

Ahora Hamás se ha aferrado a una táctica (…) más simple: incitar a muchedumbres de palestinos –mujeres, niños y ancianos junto con terroristas armados– a correr hacia la valla que separa la Gaza controlada por [la propia Hamás] de Israel y esperar a que se produzcan las inevitables bajas civiles. Hamás sabe que ningún Estado soberano puede permitir que sus fronteras sean sobrepasadas por miles de combativos ‘refugiados’, especialmente cuando las masas probablemente no son más que una cobertura terrorista para perpetrar ataques contra israelíes. E Israel inevitablemente será condenada al ostracismo por matar a ‘inocentes’ palestinos.

(…)

Nada de esto tiene nada que ver con las auténticas preocupaciones por el futuro del pueblo palestino de Gaza. Hamás está usando las manifestaciones para socavar y deslegitimar a Israel. No quiere que su pueblo tenga esperanza en un futuro mejor. Prefiere que Israel lo mate.

El analista norteamericano Jonathan S. Tobin escribió esta columna antes de que se produjeran los graves incidentes del pasado viernes, y en ella advertía que de los terroristas palestinos andaban buscando sembrar una nueva cosecha de ‘mártires’ para impedir que haya la menor posibilidad de llegar a un acuerdo de paz con Israel.

El propósito de una marcha hacia una frontera fuertemente protegida donde los incidentes terroristas son habituales será probablemente provocar que las Fuerzas de Defensa de Israel intervengan para impedir que la valla de seguridad en torno a Gaza [sea desarbolada]. El objetivo será producir más ‘mártires’ entre aquellos a los que el grupo terrorista [Hamás] ya utiliza como escudos humanos (…)

La cuestión fundamental (…) no es si los intentos de cruzar a Israel conducirán a un baño de sangre. Lo más significativo (…) es el lema: “La Gran Marcha del Retorno”. El énfasis palestino en el concepto de ‘retorno’ no es una mera cuestión de marketing; es un recordatorio de que, pasados 70 años del nacimiento de Israel, los palestinos siguen aferrados a la idea de eliminar el Estado judío.

(…)

Esta ‘marcha verde’ (…) no va de simbolismo o no violencia. Sino de la negativa de los palestinos a admitir la derrota en una guerra centenaria que ya han perdido. (…) mientras los palestinos sigan hablando del ‘retorno’, no habrá el menor atisbo de paz en el horizonte.

The Economist recurre a la ironía y el sarcasmo para informar sobre la victoria electoral del general Sisi en las presidenciales egipcias y le augura tiempos difíciles, habida cuenta de que los graves problemas del país norteafricano siguen ahí, igual de acuciantes.

Aunque los datos oficiales no [han sido aún] divulgados, un recuento preliminar en los medios estatales mostró que el señor Sisi ha conseguido un segundo mandato con el 92% del voto. Su rival, Musa Mustafá Musa, sólo cosechó un 3%. Los medios locales llamaron a la charada la “boda” egipcia con la democracia. Claramente, se trata de un matrimonio apañado.

Aun así, no era la victoria imponente que quería el señor Sisi. El diario estatal ‘Al Ahram’ informó de que habían votado 25 millones de personas, el 42% del electorado. Cifra llamativamente inferior al 47% [registrado en] 2014. Más de un millón de egipcios, prácticamente el doble de los que votaron al señor Musa, inutilizaron sus papeletas. (Algunos tacharon a ambos candidatos y escribieron el nombre de Mohamed Salah, un conocido futbolista). En la tarde del viernes los medios locales dejaron de informar sobre la ruinosa votación y otorgaron al señor Sisi el 97% de los votos válidos.

(…)

(…) Ahora que se ha acabado la boda, el señor Sisi no tendrá mucho tiempo para la luna de miel.