Revista de Prensa

La Guardia Revolucionaria, contra la "infección" occidental

 

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El general Mohamed Jafari afirma que su país está siendo sometido al influjo de Occidente, lo que ha sido considerado como la crítica estatal más directa al Gobierno de Hasán Ruhaní.

Jafari, que como máximo responsables de la Guardia Revolucionaria tiene a su cargo el desarrollo del programa nuclear iraní, añadió que, aunque el Ejército y los sistemas de gobierno y administrativos del país siguen siendo los de antes, se han producido algunas modificaciones debidas a la «infección de la doctrina occidental».

Con ello pretenden no fortalecer a los elementos islamistas presentes entre las fuerzas que luchan por derrocar al dictador Bashar al Asad.

No obstante, seguirán procurando material de de protección, como chalecos antibalas, radios y radares, así como ayuda humanitaria para la población.

Un informe de 36 páginas de Bruselas recomienda paralizar el envío de dinero a las autoridades palestinas de Gaza para pagar los sueldos de sus funcionarios, tras detectar que numerosos beneficiarios no prestan servicio alguno. El documento propone destinar esos fondos a la Margen Occidental. 

La Unión Europea ha destinado 1.000 millones de euros en los últimos cinco años a sufragar los salarios de los funcionarios de la Autoridad Palestina, lo que representa la quinta parte del coste total.

La decisión de los tres magistrados se produjo ayer después de que los acusados interrumpieran la vista coreando consignas contra la Justicia y los actuales mandatarios.

El presidente del tribunal, Mustafá Salama, suspendió la sesión y, ante la imposibilidad de continuar el proceso, se recusó junto a sus dos compañeros.

Es la segunda vez desde octubre que un tribunal renuncia a ejercer su labor en procesos contra los Hermanos Musulmanes, lo que es interpretado desde algunos sectores como una protesta por la legitimidad y ecuanimidad de las causas judiciales abiertas contra la organización.

Los dos hombres formaban parte de un grupo de ocho deportistas que fueron apresados en mayo por hacer parapente en las proximidades de la central nuclear de Natanz. Los otros seis ya habían sido liberados en septiembre.

El aviso ha provocado que los funcionarios de la ONU presentes en el país no hayan acudido hoy a sus puestos de trabajo, ante la posibilidad de que se produzcan actos de terrorismo en la zona de la capital, Saná, donde se encuentran las dependencias de la organización internacional.

Las embajadas de los países occidentales, en cambio, no están incluidas en esta alerta, según informaciones procedentes del propio Gobierno yemení.