Revista de Prensa

La Constitución más avanzada del mundo árabe-musulmán

 

Bandera de Túnez.

Ignacio Cembrero analiza para el diario español El País el texto de la nueva Ley Fundamental de Túnez, aprobada por el Parlamento después de intensos debates y gracias a que el partido que ostenta la mayoría en el Legislativo, el islamista Ennahda, realizó finalmente concesiones a las formaciones laicas. Las mayores innovaciones tienen que ver con las libertades civiles y los derechos de la mujer.

“Túnez es un Estado libre, independiente y soberano, el islam es su religión, el árabe su lengua y la República su régimen”, reza el primer artículo de la Constitución. La sharia (ley islámica) no será por tanto la principal fuente del derecho como lo intentó Ennahda y es frecuente en el mundo árabe.

La Ley Fundamental incorpora las libertades de expresión, asociación, huelga, el libre acceso a la información y el conjunto de los derechos humanos recogidos en muchas constituciones europeas. La pena de muerte no ha sido, sin embargo, derogada.

Los artículos más innovadores, de cara al mundo árabe-musulmán, son aquellos sobre los derechos de la mujer y la religión. Lejos de consagrar la “complementaridad” de la mujer con el hombre, como pretendía Ennahda, resalta que ambos son “iguales ante la ley sin discriminación”.

La compra de drones por Marruecos y Argelia, obsesionados por el control de la frontera común, es sólo un paso más en la escalada armamentística que está experimentando el Magreb.

Con sus 9.286 millones de euros, Defensa es ya el principal capítulo presupuestario argelino. Junto con Interior, absorbe nada menos que el 36% de gasto del Estado. Argelia es el país africano que más dinero consagra a la defensa, por delante de Egipto y Sudáfrica.

Este año Argelia gastará más que España pese a que su PIB es casi la séptima parte del español. Tras los sucesivos recortes, el Ministerio de Defensa español y sus organismos autónomos solo obtendrán 6.870 millones de euros, a los que habrá que añadir algún crédito extraordinario para sufragar los programas de compras de armas. En total no llegará a los 9.000.

Tom Hussain describe para el Miami Herald el resurgimiento de la actividad talibán, después de la tregua alcanzada con el Gobierno del nuevo primer ministro del país, Nawaz Sharif. Los talibanes han aprovechado para rearmarse y fijar nuevos objetivos.

Ocho meses después de que el recientemente nombrado primer ministro de Pakistán, Nawaz Sharif, suspendiera las operaciones antiterroristas contra los militantes talibanes y abriera negociaciones para poner fin a su insurgencia, que ya dura seis años, el país ha descubierto que los terroristas han aprovechado el tiempo para revertir las grandes pérdidas sufridas a manos de los 150.000 soldados paquistaníes destinados a luchar contra ellos.

La regeneración de los talibanes se puede apreciar en una ola de ataques letales contra objetivos militares y policiales en tres grandes ciudades de Pakistán y en el deterioro de la seguridad en Peshawar, la capital de la provincia norteña de Jyber-Pajtunjwa, que limita con las áreas tribales más levantiscasdel país.

Durante 2013, los ataques contra miembros destacados de las comunidades chiíes y suníes que se oponen a la cruda interpretación de los talibanes del islam aumentaron en Karachi. Más de 2.500 personas murieron allí en 2013, haciendo de Karachi la ciudad más violenta del mundo.