Revista de Prensa

La amenaza de Hezbolá en Latinoamérica

 

Logo de Hezbolá.

La conjunción de Gobiernos débiles, corrupción institucionalizada y porosidad fronteriza convierte a ciertos países sudamericanos en territorio propicio para la actividad de los grupos terroristas. Emanuele Ottolenghi, de la Foundation for Defense of Democracies, ha estudiado las actividades de Hezbolá en la zona y sugiere qué debería hacer EEUU al respecto.

¿Qué puede hacer Washington para contrarrestar esas actividades? Las sucesivas Administraciones estadounidenses han exprimido las fuentes de ingresos de Hezbolá y cortado los lazos del grupo con el sistema financiero global. Basándose en la legislación del Congreso contra la financiación del terrorismo de Hezbolá, la Administración Obama ha puesto recientemente en el objetivo las finanzas del grupo en Líbano. Debería centrarse en Latinoamérica e ir contra los que financian a Hezbolá (…) La triple frontera Argentina-Brasil-Paraguay (ABP) ofrece un entorno rico en objetivos para las nuevas designaciones.

EEUU debería también alentar a las autoridades locales a ser más proactivas. El Tesoro debería llegar directamente a las instituciones financieras, como hacía en el pasado. Un alto funcionario de Paraguay me enseñó las cifras que demuestran que la mayor parte del dinero sale de ese país con destino EEUU. Si es eso cierto, probablemente el sistema financiero estadounidense está siendo utilizado para lavar ingresos derivados del tráfico ilegal. [Si sufrieran] consecuencias importantes por estar en el lado erróneo (…), los bancos locales [verían] qué está ocurriendo en sus propios patios traseros. EEUU podría asimismo invertir recursos y capital político en asegurar controles más estrictos y un mejor seguimiento de las mercancías que llegan a la ABP.

El Cuarteto para Oriente Medio (EEUU, Rusia, UE y ONU) ha elaborado un documento en el que denuncia el crecimiento de la construcción de viviendas en las comunidades judías de la Margen Occidental. Sin embargo, Ahron Shapiro, del Australia/Israel & Jewish Affair Council, demuestra que los datos utilizados son erróneos, quizás de forma intencionada.

El informe del Cuarteto no explica (…) que los asentamientos de la Margen Occidental israelí están en el Área C, y no diferencia entre construcciones en bloques de asentamientos y asentamientos aislados. No es un mero asunto semántico y es igualmente relevante para los bloques de asentamientos como para los vecindarios de Israel en Jerusalén Este.

(…) desde que llegó al poder en 2009, el primer ministro Netanyahu ha construido menos casas en los asentamientos israelíes de la Margen Occidental que los anteriores primeros ministros desde 1990. (…) la tendencia a largo plazo muestra que proporcionalmente se construyen menos viviendas en los asentamientos que en cualquier otra parte de Israel.

El ataque de dos terroristas islamistas en una iglesia de Francia, en el que asesinaron a un sacerdote católico, ha acentuado el perfil de las acciones del califato como parte de una guerra religiosa. Sin embargo, el analista Uri Goldberg considera que el EI no quiere exterminar a las demás religiones, sino extender el islam por todo el mundo hasta dominarlo por completo.

La respuesta del Estado Islámico es clara: los que creen sólo en el orden divino deben probar la falsedad de todo intento humano de establecer un orden global. El Estado Islámico se esfuerza por demostrar –en todo tiempo y lugar– que todo lo que percibimos como valores y normas no es nada más que un cascarón vacío (…)  

(…)

El Estado islámico no está para matar cristianos; simplemente quiere mostrar a la Europa secular y petulante cuán presuntuosa, vacía y falsa es su pretensión de bondad y misericordia. La cúpula del Estado Islámico no ordenó el ataque en la iglesia de Rouen, pero sirve a la visión del grupo, que está comprometido a poner el mundo del revés.