Revista de Prensa

Jerusalén estudia la propuesta de alto el fuego de Kerry

 

John Kerry.
"Ayer unos 10.000 manifestantes palestinos marcharon desde Ramala hacia Jerusalén Este, donde fueron interceptados por fuerzas israelíes. En los disturbios que se desataron murieron dos palestinos y unos 200 resultaron heridos"

El Gabinete de Seguridad israelí debatirá a lo largo de la mañana la posibilidad de establecer una tregua humanitaria que permita llevar ayuda a la población necesitada y recuperar los cuerpos de los caídos.

Fuentes del Gobierno de Netanyahu advierten de que se han de dar garantías de que los cohetes que apuntan hacia Israel serán eliminados.

Al menos 17 víctimas mortales dejó ayer el bombardeo de un centro educativo de Beit Hanun, al norte de la Franja. Las instalaciones, propiedad de la ONU, fueron atacadas por tanques israelíes, aunque fuentes del Ejército de Israel apuntan a que las explosiones podrían haberse debido a los proyectiles que Hamás escondía en el recinto.

El anuncio coincide con uno de los últimos viernes del Ramadán, y tiene como objeto protestar contra la ofensiva militar que Israel está llevando a cabo en la Franja de Gaza dentro de la operación Margen Protector.

Ayer unos 10.000 manifestantes palestinos marcharon desde Ramala hacia Jerusalén Este, donde fueron interceptados por fuerzas israelíes. En los disturbios que se desataron murieron dos palestinos y unos 200 resultaron heridos.

El Comité para la Protección del Periodismo (CPP) pidió ayer al Gobierno iraní la inmediata liberación de los detenidos, tres de ellos con doble nacionalidad iraní y norteamericana: Jason Razaian, corresponsal en Teherán del diario estadounidense The Washington Post, y su esposa, Yegané Salehi, corresponsal de un diario de Emiratos Árabes Unidos. Los otros dos detenidos son fotógrafos independientes.

Según el CPP, en estos momentos hay en las cárceles iraníes otros 35 periodistas presos.

Las autoridades del país han informado de que las víctimas, una de ellas menor de edad, fueron obligadas a bajar de los dos vehículos en que circulaban por la provincia de Ghor (centro), y formar una fila al lado de los mismos, momento en el cual fueron asesinadas con disparos en la cabeza y el pecho.

El Gobierno atribuye el crimen a los talibanes, aunque la autoría está todavía sin confirmar.