Imaginario

Israel, Irán y Hezbolá, 'juntos' en la búsqueda de Ron Arad

 

Ron Arad.

Sorprendentes informaciones en la prensa israelí: el Estado judío y dos de sus peores enemigos se han unido –intermediarios mediante– para resolver uno de los grandes misterios del moderno Oriente Medio: qué pasó con el piloto israelí Ron Arad, cuyo avión fue derribado en el Líbano en 1986.

Se sabe que Arad, cautivo en un primer momento de la organización terrorista libanesa Amal, estuvo en manos tanto de Hezbolá como de fuerzas iraníes, y se cree que murió en cautividad en algún momento entre 1993 –año de su última prueba de vida– y 1997.

Las fuentes de Hezbolá sostienen que el lugar donde fue enterrado ha experimentado “modificaciones”, sin abundar en detalles. Por lo que hace a Irán, está interesado en dar con el cuerpo de Arad –todo un símbolo en Israel– para, de esa manera, tratar de esclarecer la desaparición de cuatro de sus diplomáticos en el Líbano en 1982: Teherán cree que fueron secuestrados por elementos israelíes, y que siguen vivos en algún lugar del Estado judío.