Revista de Prensa

Israel debe dejar hacer a Trump

 

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El exembajador de Israel en EEUU Zalman Shoval pone el foco en el encuentro que van a mantener este mismo mes el presidente de EEUU, Donald Trump, y el premier Netanyahu en Jerusalén, y pide al Gobierno israelí que maniobre con prudencia.

Trump quiere sinceramente dejar atrás el pasado y escribir un nuevo guion, y hay que elogiarlo por eso.

Pero tiene que comprender que es la terquedad palestina lo que impera en el guion actual: la paz entre judíos y árabes en la tierra de Israel no pasa por el descubrimiento de fórmulas diplomáticas, sino principalmente por romper el muro de la hostilidad palestina. Ellos no están dispuestos a aceptar el derecho del pueblo judío a un Estado y no tienen intención de comprometerse en cualquiera de los asuntos principales del conflicto.

Sin embargo, Israel no debe atraer la atención sobre sí mismo arrojando un cubo de agua fría sobre las posibilidades de éxito de Trump, porque entonces se le culpará de cualquier fracaso. De hecho, debemos colaborar con ese optimismo y permitir que los hechos hablen por sí solos. Podemos asumir que el tiempo hará su parte y, más pronto o más tarde, Trump concluirá que, en lugar en un acuerdo “definitivo”, sería mejor concentrarse en tratar de promover, temporalmente, entendimientos parciales.

Mientras la organización terrorista que detenta el poder en Gaza hace públicos documentos que siguen estando caracterizados por la israelofobia, el presidente de la Autoridad Palestina acaba de ser recibido en Washington. Michael Koplow cree que Abás sale fortalecido y Hamás debilitada de los últimos acontecimientos.

(…) Abás tuvo en la Casa Blanca una plataforma desde la que enfatizar el núcleo de las posiciones palestinas –una solución de dos Estados basada en las fronteras de 1967, con Jerusalén como capital [del Estado palestino]–, al tiempo que recibió un premio inesperado cuando Trump exaltó las virtudes de la cooperación de la seguridad palestina con Israel.  

El terrorismo incesante de Hamás no será anulado por un cambio en la retórica que pase de demonizar a los judíos a demonizar solo a los “criminales de guerra sionistas”, particularmente cuando su odiosa carta [fundacional] antisemita todavía tiene plena vigencia. Además, Hamás corre el riesgo real de que su [giro retórico] le debilite más en el interior, mientras sus credenciales como resistencia pueden ser cuestionadas por actores incluso más intransigentes (…).

Mshari Alzaidy escribe en Al Arabiya un artículo en el que se refiere a los informes que indican la existencia de fuertes disputas entre el presidente yemení derrocado y la milicia apoyada por Irán que le viene dando apoyo.

Según la Agencia Saudí de Prensa (…), Alí Abdulá Saleh, el líder del Congreso General del Pueblo, está enfadado con los huzis porque buscan (…) socavar[lo] para gobernar en solitario. Esta es la razón de la reciente escalada de críticas en los medios al extremismo de los huzis.

(…)

Saleh y su partido son conscientes del cambio en la Administración americana. La indulgencia de Obama se ha terminado (…) Trump ha prometido contribuir eficazmente a la coalición árabe en la operación Tormenta Decisiva.

(…)

En conclusión, esperemos a ver quién se vuelve primero contra quién [Saleh o los huzis]. El tiempo corre a nuestro favor (…).