Revista de Prensa

Irán vuelve a América… con misiles

 

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Emanuele Ottolenghi, de la Foundation for Defense of Democracies, advierte sobre las muy peligrosas actividades de la República Islámica en el “patio trasero” de EEUU.

Durante mucho tiempo Irán ha recurrido a América Latina para evadir las sanciones de Occidente, incluidas las cruciales relativas a la tecnología misilística. Ya se han levantado las referidas sanciones y la actividad misilística iraní ya no está prohibida, pero Teherán continúa usando el patio trasero de EEUU para desarrollar misiles de largo alcance capaces de portar cabezas nucleares.

(…)

Antes del acuerdo nuclear, Irán confiaba en regímenes antinorteamericanos como los de Venezuela, Cuba y Bolivia para resistir las sanciones misilísticas y nucleares. Ahora que el acuerdo está en vigor, Washington no debe mirar hacia otro lado mientras la República Islámica revive su infraestructura misilística en América Latina.

Es lo que sostienen Daveed Garstein-Ross y Thomas Joscelyn en esta pieza que ha publicado Foreign Policy, donde se da cuenta de las diferencias estratégicas entre ambas organizaciones terroristas y se alerta de que la red de la fundada por Osama ben Laden “sigue intacta”.

El presente del Estado Islámico puede que ser brillante, pero su futuro se vislumbra sombrío. En Siria no ha hecho más que ganarse enemigos, y la coalición de grupos suníes que logró concitar en Irak está inmersa en luchas intestinas. Por otro lado, aunque su brutalidad puede haberle procurado ciertas ventajas en la región –la creciente tensión sectaria entre chiíes y suníes le beneficia–, su marca, como previamente la de Al Qaeda en Irak [su predecesora], está condenada a perder peso en la arena internacional.

En contraste, Al Qaeda puede esperar una mejora sustancial a corto plazo. Aunque el grupo de los jefes veteranos radicado en Pakistán lleva años siendo objeto de asedio, la campaña norteamericana de ataques con drones se ha reducido significativamente. Y cuando EEUU se retire de Afganistán, Al Qaeda encontrará nuevos refugios en el país. (…)

(…) Recientemente Al Qaeda reafirmó su lealtad al mulá Omar, el elusivo emir del Talibán. Esto puede ser un intento de socavar la pretensión de Bagdadi de ser el califa al presentar al mulá Omar como el auténtico líder de los yihadistas (…). Por otro lado, está el riesgo real de que la brutalidad del EI, incluso hacia sus colegas yihadistas, coadyuve a que Al Qaeda tome la delantera. En Siria, la población y otros grupos rebeldes han juzgado a la rama local de Al Qaeda, el Frente al Nusra, como una alternativa más moderada al EI. A corto plazo esto no impedirá al EI obtener victorias tácticas sobre el Frente al Nusra, pero puede que para el largo plazo éste tenga una estrategia más viable.

Garstein-Rossa y Joscelyn escriben, también en FP, sobre el reciente cambio de denominación del Frente al Nusra (FaN), que vino acompañado de una supuesta ruptura de la organización terrorista siria con Al Qaeda. Nada más lejos de la realidad, sostienen aquí estos especialistas.

Es vital que los Gobiernos occidentales, especialmente el de EEUU, expongan la estrategia de Al Qaeda. Sin embargo, no parece que vayan a hacerlo: durante años, Estados Unidos ha sido muy moroso a la hora de reconocer las intenciones de Al Qaeda, y para qué hablar de lo que ha tardado en responder a ellas. En el pasado, el Gobierno de EEUU pasó por alto las maniobras de Al Qaeda porque pensaba que la organización estaba en trance de una “derrota estratégica”; hoy, la percepción de que Al Qaeda no amenaza a Occidente ha llevado a un desinterés más generalizado.

Pero el peligro es creciente. Además del influjo que puede ejercer Al Qaeda sobre otros grupos militantes en Siria, [el Frente para la Conquista del Levante, el nuevo nombre del FaN] puede ponerse en disposición de recibir aún más apoyo exterior [con su aparente ruptura con Al Qaeda]. Antes de cambiarse el nombre, el FaN recibía apoyo de Qatar, Arabia Saudí y Turquía, pese a su abierta afiliación a Al Qaeda. (…) Ahora (…) que se ha desprendido de la etiqueta de Al Qaeda, estos Estados quizá incrementen su ayuda al grupo, con pocas objecciones por parte de los Gobiernos occidentales.