Revista de Prensa

Irán ha conquistado Siria

 

Alí Jamenei.

Mordejai Kedar, de la Universidad Bar Ilán, sostiene que la República Islámica se ha hecho con el control de Siria y que, lejos de lo que se ha venido arguyendo en los últimos tiempos, Israel tiene más y no menos problemas en este frente, pues Teherán es un enemigo mucho más poderoso que Damasco.

Hace dos años, cuando Siria estaba haciéndose pedazos, había israelíes que decían que la seguridad de Israel había mejorado, dado que Siria había dejado de ser una amenaza y que Hezbolá estaba empantanada en ese pantanal. Hoy, las cosas lucen de manera bien distinta. En vez de a Siria, tenemos a Irán en nuestro vecindario inmediato. Hezbolá ya no es un grupo terrorista local libanés sino un brazo importante de la entidad iraní, radicado a muy poca distancia de la frontera israelí.

(…)

Irán ha emergido como el gran, definitivo campeón de la guerra civil siria. Cuanto antes lo asumamos, nosotros y el mundo, mejor nos irá.

Eyal Zisser, de la Universidad de Tel Aviv, llama la atención sobre la importancia de los combates que se están registrando en el lado sirio del Golán entre los rebeldes y las fuerzas del dictador Bashar al Asad. A su juicio, Israel debe dejar meridianamente claro, tanto a los actores implicados en la guerra siria como a las grandes potencias mundiales, qué no está dispuesto a consentir en una zona estratégicamente crucial para sus intereses.

Israel ha optado por la contención y hasta el momento ha respondido (…) al fuego procedente de Siria con ataques limitados y selectivos sobre posiciones del Ejército sirio. Esta respuesta es necesario, pues mirar hacia otro lado cuando se producen incidentes con fuego de mortero podría exponer a Israel a lanzamientos constantes, de la misma manera que el mirar para otro lado cuando los iraníes contrabandearon sus primeros misiles a Hezbolá llevó a que la organización [terrorista libanesa] acabara teniendo un arsenal de unos 100.000 proyectiles.

Claramente, esta respuesta moderada, contenida de Israel no será suficiente para asegurar a largo plazo la calma en los Altos del Golán.

(…) Israel debe fijar claramente sus líneas rojas y evitar caer en declaraciones contradictorias. Las líneas rojas deben estar claras, y la otra parte debe entenderlas y respetarlas.

Mohamed al Hamadi, redactor jefe del diario Al Itihad, insta a Arabia Saudí, Emiratos, Baréin y Egipto a que se mantengan firmes en su boicot a Qatar, que ya dura cuatro semanas, hasta que Doha cambie fundamentalmente de actitud.

La única solución para Qatar es que deje de apoyar el terrorismo, de alentar revueltas y de agravar la situación en los países árabes. Si no lo hace, los países árabes deben proseguir con el boicot, que representa su legítimo derecho a proteger su seguridad, su estabilidad y a sus pueblos. Los cuatro países que están boicoteando a Qatar están aplicando el dicho popular que dice: “Cierra cualquier puerta que pueda causarte problemas”.